Entre los años 2000 y 2005, la facturación del sector prácticamente se estancó, fruto de la crisis económica, del juego clandestino y del surgimiento de los casinos virtuales. Existen estimaciones que aseguran que el juego clandestino representa ya un valor de alrededor de 50 millones de euros.
La inauguración, el año pasado, del Casino de Lisboa y otros establecimientos previstos en breve, algunos en locales sin concurrencia, podrán impulsar al sector.
Según datos de la Inspección de Juego, los ingresos del sector eran de 285,7 millones de euros en 2001, al año suguiente subieron a 311,6 millones de euros. En 2003, retrocedieron a 301 millones, y volvieron a caer en 2004 (299,5 millones de euros). En 2003 hubo una recuperación hacia los 310 millones de euros.
Las máquinas tragamonedas contribuyen con la mayor fracción: 84% en 2005. En cuanto a los juegos de banca han perdido importancia (13% en 2005). Los restantes, 2,7%, provienen del bingo.