El coste final de las instalaciones hípicas se sitúa medio millón de euros por debajo del valor que figura en el contrato de opción de compra firmado en diciembre de 2003. A los 4,4 millones de euros previstos inicialmente, se le ha rebajado, tal y como figura en dicho acuerdo, el 75% de las cantidades abonadas en los últimos tres años por el alquiler del hipódromo (204.000 euros) más otros 286.500 euros para la ejecución de algunas obras de mejora urgentes de las instalaciones, como la renovación del sistema eléctrico y una zona determinada de las cuadras.
La consellera de Deportes y Juventud, Cati Palau, afirma que con la adquisición del hipódromo “se garantiza la continuidad de la actividad del trote”. Adelanta que a medio plazo se ejecutará una reforma del edificio y que el amplio aforo del recinto, con capacidad para algo más de 10.000 personas, permitirá la celebración de eventos musicales importantes, aunque apuntó que sólo se hará de forma “puntual”.
Por su parte, el Pacto se muestra favorable a la compra de estas instalaciones y recuerda, según el conseller Vicent Tur, que fue su gobierno en la pasada legislatura quien la impulsó: “No estamos de acuerdo con la gestión que se está realizando de este espacio, pero consideramos que debe pasar a manos del Consell”.