Este fue un amplio operativo, coordinado entre Carabineros e Investigaciones, que se centró especialmente en la parte alta de Viña del Mar, sobre todo en kioscos instalados en sectores poblaciones donde han proliferado con mayor rapidez.
La idea fue evitar que los administradores de las máquinas se percataran de la presencia policial y las ocultaran y, con la orden de la fiscalía en mano, retiraron cada una de las tragamonedas.