IGT, que ya había autorizado a un fabricante máquinas de juego en Pensilvania, había estado esperando que la Junta de Control de Juego decidiera cuántos proveedores podría tener cada fabricante, y también autorizar formalmente a los aplicantes antes de realizar la selección final de los proveedores.
De acuerdo a Ron Rivera, Vice President Senior de Ventas para América del Norte de IGT, dijo: "La nueva ley de juego de Pensilvania es muy clara en su intento por crear nuevas oportunidades de negocios para dicho estado"
Al anunciar la decisión de IGT, Rivera comentó: "El hecho de haber elegido a PAP estuvo determinado estrictamente por consideraciones de negocios, ya que creemos que son los más coherentes con respecto a la nueva ley de juego y ciertamente también con respecto a lo que IGT espera de los reguladores del juego así como también de quienes realizan las políticas públicas y nuestros accionistas”.