“Para lograr la expansión de la industria de casinos, es necesario que el gobierno mexicano se asegure que los carteles de las drogas se mantengan a la distancia y garantizar la seguridad de los turistas”, dijo Sacramento durante su participación ante el comité de directores de la Asociación del Valle del Río Grande en Weslaco, una organización que actúa como cámara de comercio regional.
“México es ahora un país con un verdadero sistema democrático y una economía estable”, comentó el legislador electo. Y agregó que “México no tiene leyes que regulen los casinos, y que la existencia de tales negocios en el país se debe a un reglamento oscuro”.
“En el pasado, los permisos para casinos se entregaban gracias a las conexiones y relaciones políticas que tenías”, dijo. “Hoy, deben llenar ciertos reglamentos antes de obtener el permiso para abrir el establecimiento”.
Dijo que la secretaría de Hacienda ha entregado unos 250 permisos para casinos durante el 2005 y la primera parte de este año en todo el país y que la operación de casinos en el país ha sido difícil debido a los problemas de México con el narcotráfico.
“Sólo durante la administración del Presidente Vicente Fox, han encarcelado a miles de personas y confiscaron alrededor de 32 millones de dólares en operaciones ilegales. Una vez que comience la nueva administración, examinaremos en más detalle del juego por dinero, pero por ahora las máquinas de juego son legales en México si obtienen el permiso para operarlas”.
Bill Summers, director ejecutivo de la asociación, dijo que los turistas tendrán la oportunidad de probar su suerte en el casino de Nuevo Progreso llamado Viva Las Vegas.
El casino abrió sus puertas a principios de este mes, y lo opera un grupo de empresarios, entre ellos el inversionista de Harlingen James Vann.