La sociedad excluida reclama especialmente que se los certifique como parte interesada, ya que presentaron un proyecto arquitectónico con modificaciones respecto a los planos originales, tal y como le había requerido el Principado. “Desconocemos si el grupo Carbajosa cumplió esta condición en alguna forma”, señalaron los representantes del gran Casino de la España Verde, que oportunamente presentó recursos contra la decisión del Gobierno regional, en el Tribunal Superior de Justicia de Asturias y en el Supremo, y que aún está sin resolver.
Otro de los aspectos a los que ponen objeciones es al plazo de ejecución de la obra, que inicialmente era de doce meses, a contar desde el 24 de marzo de 2004 y que posteriormente fue ampliado por la Administración autonómica. A raíz de esta decisión, Gran Casino España Verde instó en dos ocasiones al Principado a que le notificase todos los actos posteriores a la adjudicación de la sala de juegos, sin obtener respuesta.
Los procesos legales iniciados por esta sociedad no son los únicos que afectan al casino. El otro grupo excluido, Comar, presentó una querella por prevaricación que fue archivada, así como dos recursos contenciosos administrativos contra los dos concursos de la sala de juegos que convocó el Principado.
En este caso, desde Comar se insiste en que su oferta quedó fuera de juego de manera irregular y que las razones dadas por el Ayuntamiento de Gijón vulneran el Plan General de Ordenación Urbana.