Según el proyecto presentado, la identificación será realizada a través del número de inscripción en el Catastro de Personas Físicas (CPF), y la iniciativa se encuentra actualmente en la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ), en donde será analizado para su decisión definitiva.
En defensa de la iniciativa, el senador Camata citó, en su justificación del proyecto, noticias y libros publicados en todo el mundo, respecto al lavado de dinero; mencionando también a presencia masiva de capitales ilícitos en el sistema financiero y la economía brasileña, lo que -en su opinión- refleja una elevada responsabilidad de la comunidad en este tema.
Según Camata, los servicios de noticias hablan constantemente de temas tales como blanqueamiento de dinero por parte del tráfico de drogas, de armas, del contrabando, de secuestros, del terrorismo y de otras formas de prácticas ilícitas. Recordando las medidas adoptadas en Brasil para combatir tales prácticas, como a exigencia de la identificación del cobrador de cheques, la notificación de movimientos sospechosos al Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF) por parte de los bancos, y el cruce de datos de la Contribución Provisoria sobre Movimientos Financieros (CPMF), el senador aseguró que su proyecto puede ayudar a la “moralización de los costumbres”.
“Este proyecto es más una contribución en la cruzada de combatir la criminalidad. Hay quienes aseguran que la exigencia de identificación de los apostadores dificultará las operaciones de apuestas y aumentará los costos del sistema. No creemos eso, porque el costo social de la criminalidad es inconmensurable en relación a ello. Además, el avance de la tecnología permitirá convertir en algo factible esta propuesta, que deseamos ver transformada en norma jurídica”, sustentó Camata.