Según un comunicado de prensa, la medida tiene como propósito principal eliminar el límite de diez máquinas tragamonedas que puede poseer una persona. También elimina el requisito de que las personas tengan que ser dueños del local donde operan las mismas y se establece que en caso de muerte del concesionario original la licencia estará vigente hasta la fecha de expiración.
"Al eliminar el límite de slots se generarán mayores ingresos al fisco, ya que se estima que cerca de 30 millones de dólares de los fondos actualmente no se reciben debido a la evasión contributiva, dijo el Gobernador.
Anualmente, el Departamento de Hacienda expide unos 10.000 a 12.000 permisos para la operación de máquinas de entretenimiento, pero a base de cifras reportadas por la propia industria, el universo de estas máquinas ubicadas en establecimientos comerciales se estima en unas 30.000. Acevedo Vilá explicó que las máquinas que operan ilegalmente obtienen permisos falsificados, vendidos a un costo de 1.800 dólares, lo que representa un industria clandestina que aproxima los 40 mil millones anuales.