El primer ministro Paul Lennon firmó un acuerdo para otorgar una licencia de cinco años a un negocio conjunto con la británica Betfair y Publishing & Broadcasting, de Kerry Packer.
El acuerdo - todavía sujeto a la aprobación de la cámara alta de Tasmania, costará más de U$S 50 millones al año a la isla para 2009-10, para cuando Betfair espera obtener el 5 por ciento del mercado de apuestas de la nación.
La mayor parte de esa cifra será invertida en la industria de las carreras de caballos de Tasmania, pero en otros estados, se estima que Betfair le costará a la industria más de U$S 40 millones en pérdidas de ingresos. Tasmania fue rotulado inmediatamente de "paria" y "sanguijuela" por parte de otros estados y la industria de juego le advirtió que podría quedar excluido de los grupos nacionales de apuestas.
Mientras los australianos ya pueden usar a Betfair, una licencia podría remover cualquier duda sobre la legalidad del servicio. Y también podría evitar las prohibiciones legales de los apostantes en NSW y Australia Occidental usando Betfair para apostar en carreras de caballos australianas.
Betfair podría promocionarse y comercializarse a nivel nacional. "En esta situación todos ganan. Es una ganancia económica para Tasmania ... es una ganancia para los consumidores en Australia", dijo Packer.
Con una tarifa de alrededor de U$S 5 millones, Betfair le pagará a Tasmania el 35 por ciento de las ganancias brutas en carreras realizadas en Australia, el 15 por ciento en otros eventos deportivos y el 10 por ciento en ganancias en eventos internacionales.