Este incremento en el juego de azar permitió que la Lotería Nacional de Beneficencia aportara 36 millones de dólares a la Dirección General de Ingresos en los siete primeros meses del año. Omar Chen, director de la institución, dijo que las devoluciones de los billeteros disminuyeron de 25% a 23,5%. “Estas cifras demuestran que el combate a las casas grandes ha dado buenos resultados y ha permitido un mayor aporte de la Lotería al Estado”, señaló el funcionario.
El funcionario reconoció que eliminar por completo las ventas clandestinas es una tarea difícil. Sin embargo, insistió que continuarán las acciones contra los que manejan este negocio ilegal. Quizá la razón de que muchos panameños se dediquen a la venta clandestina sean las ganancias. El funcionario destacó que mientras los billeteros de la Lotería ganan el 10% sobre ventas, los clandestinos reciben ente el 13 y el 15%. “Ellos pueden pagar un porcentaje más alto porque no aportan al Estado, no realizan obras sociales y no pagan seguro social ni las necesidades básicas” agregó.
Mucho se ha escuchado de que la Lotería va a hacer una redistribución de la porción de premios por cada dólar vendido. El director de la entidad hizo hincapié en eliminar algunos premios y aumentar otros. “Así por ejemplo, se podría eliminar el dólar en la última cifra del primer premio e incrementar otros. Se trata de una reestructuración del universo de premios, haciéndolo más atractivo para los consumidores”, agregó Chen.
Los aportes que la institución hace al Tesoro nacional son utilizados en las áreas de salud, obras públicas, escuelas, medicamentos. En el 2003, las ventas alcanzaron los 340 millones de dólares, el año pasado aumentaron 12 millones y según las proyecciones las ventas podrían llegar a los 360 millones de dólares anuales.