“Fortaleciendo los operativos de decomiso de máquinas tragamonedas y de juegos de azar ubicadas en distintos tipos de comercios en la ciudad, se encuentra la Coordinación de Normatividad y Fiscalización de Centro, en conjunto con la Procuraduría General de Justicia”, declaró Leopoldo Juárez, sub coordinador de dicha dependencia.
“Han sido detectadas 80 slots, en el área perteneciente a la ciudad y tan sólo 25 en las zonas rurales, lo que indica que estas máquinas han proliferado en el entorno urbano”, dijo el funcionario quién además señaló que las máquinas tragamonedas están prohibidas por la Ley Federal de Juegos y Sorteos, por lo que al no contar con un permiso para operar por parte de esta federación, su uso y comercio es ilícito y tiene que ser consignado, ya sea con multas o hasta el levantamiento mismo de la máquina.
Las máquinas deben estar registradas y deben pagar las contribuciones correspondientes, que oscilan entre los 60 y 70 pesos (5 y 6 dólares) mensuales por máquina, de igual manera todas aquellas máquinas de juegos de azar que se encuentren cerca de escuelas, deberán reestablecerse y ubicarse por lo menos a 200 metros de distancia de instituciones educativas.
“Todos aquellos lugares establecidos donde se encuentren este tipo de máquinas de juegos de azar serán clausurados, siempre y cuando cumplan con su pago de permiso emitido por la ley federal de juegos y sorteos y pagar sus contribuciones”, advirtió el titular de la Coordinación de Normatividad.
“Todos estos tipos de juegos deberían de estar establecidos dentro de casinos, pues para eso existen estos lugares, y no en cualquier comercio de la ciudad, pues no están permitidas, ni por el municipio, ni por el ayuntamiento, por lo que si detectamos alguna de forma ilícita, procederemos a su levantamiento”, acotó.
Asimismo, informó que la Coordinación de Normatividad y Fiscalización del Ayuntamiento seguirán realizando dichos operativos en coordinación con la Procuraduría General de Justicia, a fin de acabar con este tipo de aparatos, que en su mayoría son ilegales y están perjudicando la economía familiar de los tabasqueños, al igual que envician y perturban a los jóvenes.