Una vez más, la Iglesia Católica se opuso a todo tipo de actividad que esté relacionada con el mundo empresarial del juego. Esta vez, el motivo fue la aprobación de la Ley que permitiría instalar casinos en México. La Conferencia del Episcopado mexicano advirtió que si se llegasen a instalar casinos en el país, se fomentarán actividades ilícitas como el narcotráfico, el lavado de dinero, la delincuencia organizada y la fuga de divisas. La Ley ya fue aprobada en la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados.
El pronunciamiento fue firmado por el secretario general del Episcopado, Carlos Aguiar Retes, y asegura que la propuesta sólo fortalecerá el "injusto sistema de distribución de la riqueza". Según el representante de la Iglesia Católica, los dueños de las casas de apuestas concentrarán el beneficio de las ganancias a costa del patrimonio de los jugadores, “que ante el espejismo de ganar en un golpe de suerte exponen sus ingresos y ahorros, regularmente con trágicos acontecimientos familiares y sociales”, señalaron.
En declaraciones del obispo Abelardo Alvarado Alcántara, responsable del Departamento de Relaciones del Episcopado Mexicano con el Estado, se aseguró que "no es con una iniciativa en favor de los casinos como se va a lograr, porque ésta empeora la distribución de la riqueza".
“Sería mejor que los legisladores se dediquen a aprobar leyes que conduzcan al país hacia un modelo de desarrollo que propicie la justicia social y la equidad de condiciones para todos los mexicanos”, dijo el sacerdote.