Los aficionados chinos a la NBA, que en los últimos años se han multiplicado gracias a la presencia de Yao Ming en las filas de los Houston Rockets, podrá jugar tres veces por semana -cada domingo, martes y jueves-, coincidiendo con los partidos de la NBA que se televisarán con cobertura nacional y también en algunas cadenas locales.
Las reglas son sencillas: cada apostador deberá llenar unas casillas acertando los resultados finales de cada uno de los cuatro cuartos, la suma de puntos de los dos equipos al final del partido y la diferencia de puntos del resultado final.
Los boletos tendrán un valor de 2 yuanes (unos 0,25 dólares) y el precio total dependerá de la cantidad de apuestas que haga cada jugador. Los afortunados que lo acierten todo recibirán un premio establecido en 9.800 yuanes (algo más de 1.200 dólares), una cantidad más que respetable en China.
De momento, Shanghai, la ciudad natal de Yao Ming, es la primera en la que se pueden comprar los boletos. “Aquí hay una gran afición”, apuntó Chen Gongwei, portavoz de la Administración de loterías deportivas de la ciudad. Hay que tener en cuenta que en China la mayoría de las diferentes formas de juego están prohibidas, pero hasta ahora las apuestas con partidos de fútbol no sólo son legales sino también muy populares.
El fichaje de Yao Ming por los Rockets en 2002 fue más una operación de marketing y un primer paso de expansión de la NBA en Asia que una apuesta meramente deportiva. Desde entonces, la NBA ha abierto una sección de su página web en chino mandarín, el pasado verano organizó dos partidos de pretemporada de los Rockets y Pekín y Shanghai y ahora ha dado este nuevo salto. No se han dado a conocer las condiciones económicas de la venta de los derechos de una lotería de este tipo, pero nadie duda de que será un éxito para la NBA.