La junta del municipio uruguayo de Canelones ha afirmado sentir ciertar intranquilidad por el destino de las cuatro mil familias que viven del antiguo circo hípico.
Como consecuencia de la apertura de Maroñas, el nivel de juego en el Hipódromo de Las Piedras cayó a cifras irrisorias si se compara la recaudación actual con la de los años 2002 y 2003.
Un informe de la comisión administradora muestra que la apertura de Maroñas a fines de junio provocó una caída notoria en el juego que alcanzó un 64 por ciento desde mediados del año pasado hasta la fecha.