En septiembre se abrirá nuevamente el debate

Aseguran que 241 legisladores mexicanos apoyarían la apertura de casinos

06-07-2004
Tiempo de lectura 4:01 min
(México).- Ante el funcionamiento clandestino de centenares de casinos y reconociendo que al año los mexicanos gastan más de 160 millones de dólares en Las Vegas, el sector político intentará nuevamente en septiembre alcanzar la aprobación definitiva de una Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos para todo el territorio mexicano.

En septiembre volverá a abrirse el debate nacional sobre la operación de casinos en México. Sus promotores aseguran que 241 diputados ya están a favor, y que su funcionamiento se traduciría en la captación anual de hasta 2.000 millones de dólares por turismo, en la generación de 150.000 empleos directos e indirectos y en la recaudación de impuestos cercana a los 500 millones de dólares.

Lo cierto es que, después de varias décadas de intensa promoción y de innumerables intentos fallidos, en las oficinas y los pasillos de la Cámara de Diputados se cocina la enésima iniciativa de ley para autorizar la operación de casinos en México. Sus promotores no han dejado al azar ante la eventual aprobación y apuestan, doble contra sencillo, que ahora sí tendrán luz verde.

Deberán pasar unos dos años para autorizarse la operación del primer casino, tiempo que aprovecharían los eventuales concesionarios para tener lista su infraestructura. En México, la mayoría de los juegos de apuesta operan en forma ilegal, aunque con el consentimiento y la tolerancia de la autoridad, con la consiguiente evasión fiscal.

La proclividad de muchos mexicanos al juego se refleja cuando cada año, un promedio de 200 mil personas viajan desde México a Las Vegas, en donde sin considerar las jugosas apuestas, gastan en hoteles y comidas por lo menos 160 millones de dólares. Ante este fenómeno, legisladores, empresarios y autoridades oficiales de todos los niveles afinan los detalles para presentar al pleno de la Cámara de Diputados la nueva iniciativa de Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos.

Según dicen sus promotores, no se ha improvisado y para la legislación se realizaron estudios, recorridos, reuniones, foros y consultas por Internet en las diez ciudades elegidas para instalar la primera etapa de casinos: Acapulco, Nuevo Vallarta, Cancún, Distrito Federal, Los Cabos, Guadalajara, Mazatlán, Tijuana, Manzanillo y Veracruz.

Casinos mexicanos

Cabe señalar que entre 1924 y 1937, los casinos tuvieron gran aceptación en el país. Los principales centros de juego eran Tijuana, Ensenada y Rosarito, en el entonces territorio de Baja California, así como en Cuernavaca, Morelos, con el Casino de la Selva, y en la propia ciudad de México.

El gobierno de Lázaro Cárdenas los prohibió en 1937, porque “propiciaban la decadencia moral”, pero diez años después Miguel Alemán Valdez flexibilizó la normatividad mediante la Ley Federal de Juegos y Sorteos. En 1967, el presidente Gustavo Díaz Ordaz concedió el permiso para construir y operar un casino en Acapulco, pero ante la presión pública tal proyecto fue abortado.

Después de la crisis económica de 1994, el entonces secretario de Turismo, Jesús Silva Herzog, también frenó las intenciones para legalizar el juego y obtener así el ingreso al país de más de 10 millones de turistas, bajo la consideración de que México aún "no estaba preparado para la instalación de casinos en los centros vacacionales"".

Juego y turismo

El diputado Rafael Candelas Salinas, por Zacatecas, es uno de los principales auspiciantes de los casinos, al sostener que el turismo es el motor del desarrollo económico de varios estados de la República. El legislador cre que la legalización combatirá directamente a la corrupción, a la ilegalidad y fortalecerá a la hacienda fiscal, además de que las divisas que ingresarían por cada casino abierto promoverían la fundación de casi mil empleos.

Cárdenas Salinas sostiene que las concesiones se otorgarían a personas y empresarios de reconocida solvencia moral, "que no tengan cola que les pisen"", para evitar el lavado de dinero y que no se relacionen con el poder y el dinero del narcotráfico. Además, adelantó que en septiembre, en el periodo ordinario de sesiones, se presentará la iniciativa de ley, por naturaleza polémica y discutida. "Urge que se decida para que sea aprobada o rechazada"" para no generar mayor incertidumbre".

"Mi posición es que los casinos deben instalarse, pero con mucho cuidado para evitar el acceso al narcotráfico y al lavado de dinero"", enfatizó.

La iniciativa considera crear una Comisión Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos como órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación, con autonomía técnica y facultades ejecutivas para la formulación y conducción de todas las políticas y programas, autorizaciones, la supervisión y vigilancia. Tal comisión estaría integrada por los secretarios de Gobernación, Turismo, Hacienda, Seguridad Pública, Economía y por el Procurador General de la República.

Además habría cinco comisionados, destacados representantes de la sociedad y designados por el Presidente de la República, que serían ratificados por el Senado. Las concesiones para casinos se restringirían sólo a destinos turísticos, tendrían instalaciones de calidad internacional con inversiones de 50 millones de dólares y con cuartos de hotel que no afecten la infraestructura existente.

Contarían con la autorización de los gobiernos estatales y municipales, tendrían capital nacional de al menos 50 por ciento; se exigiría la comprobación lícita del dinero; infraestructura urbana; todas las transacciones serían en moneda nacional y no se autorizarían apuestas superiores a los 90 mil pesos, a menos que se notifique a la autoridad.

La iniciativa prevé sanciones que irán desde la cancelación de la concesión hasta la prisión por 15 años al comprobarse la comisión de delitos. De los impuestos que se obtengan, al gobierno municipal le correspondería la mitad, al estado se le otorgaría el 30 por ciento y a la Federación el 20 por ciento restante. Las estimaciones de inversión fluctúan en 2 mil millones de dólares durante los dos primeros años, que equivaldrían a la apertura de diez casinos, los cuales generarían 50 mil empleos directos. Cada año habría una recaudación de 7 mil millones de pesos por concepto de impuestos.

La secretaría de Turismo, cuyo titular es Rodolfo Elizondo Torres, confía en que la actual Legislatura apruebe la Ley de Juegos y Sorteos con Apuestas, y argumenta que posibilitaría la legalidad de los casinos, "porque en nuestro país el juego es una realidad cotidiana".

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