El flamante proyecto Galaxy Waldo -en el que se inviertieron 66 millones de dólares- quedó oficialmente inaugurado el pasado domingo con la tradicional ceremonia china de la danza del león. El nuevo complejo cuenta con 38 mesas de juego, 100 slots y 161 habitaciones de hotel.
De esta forma el dueño de Galaxy, Lui Che-woo, sigue los pasos de su colega, el gurú del juego de Las Vegas Sheldon Adelson, quien inauguró el imponente Sands Macau en mayo pasado.
La apertura del Sands, el primero en Macao tras el fin de los 40 años de monopolio del operador Staley Ho en el 2002, tuvo una gran repercusión y cobertura en los medios internacionales, mientras que la del Galaxy -tal vez por su menor envergadura- parece haber llamado menos la atención.
Galaxy adquirió el Hotel Waldo y lo convirtió en un complejo con hotel y casino, al mismo tiempo que planea levantar otro hotel casino, el Galaxy Starworld, y ya pidió autorización al gobierno de Macao para un tercer establecimiento.
Cabe señalar que Macao es la única ciudad de China donde los casinos son legales, al mismo tiempo que, junto con Mónaco, representa uno de los dos destinos más antiguos del mundo en contar con este tipo de salas de apuestas.