El gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, inicialmente propuso abrir casinos cuando fue elegido en 1999. Si bien dicha iniciativa no prosperó, cerca de 100 políticos del Partido Democrático Liberal (LDP) han seguido estudiado el tema, sobre todo cuál es la mejor forma de abrir casino, y dónde.
“Los casinos son legales en 110 países, al mismo tiempo que contribuyen a la promoción del turismo”, comentó Hakubun Shimomura,, miembro líder del grupo de estudio del tema casinos del LDP. Bajo el programa de los miembros del LDP, los gobiernos locales serán los dueños de los casinos, mientras que las salas serían operadas por empresas privadas.
A su vez, 70 miembros del Partido Democrático de Japón (DPJ), opositora al gobierno, también formado un grupo para estudiar el tema. Con el tema de los casinos en el tapete a nivel nacional, los grupos del LDP y del DPJ planean discutir cómo repartir los ingresos que generarán las salas, y cómo regular y monitorear sus actividades. Ambos grupos esperan presentar un proyecto de ley sobre el tema, preferentemente para fines de este año.
Por su parte, gobernadores de Tokio, Osaka, Kanagawa, Shizuoka, Wakayama y Miyazaki también están estudiando por su cuenta el mejor marco para establecer casinos en Japón.