El empresario Isaac Hamui Abadi dice estar dispuesto a recurrir a todas las instancias que sean necesarias, incluso a un tribunal administrativo, para que le den los permisos de navegación del barco casino “Midnigth Gambler”, fondeado en el muelle de Playa Linda, en la zona hotelera.
Aunque renuente a hablar del tema, asegura que la SCT recibió instrucciones de la Secretaría de Gobernación para no autorizar la operación del barco. “Todas las respuestas que nos han dado hasta el momento no son satisfactorias, por eso ya estamos analizando con los abogados qué vamos a hacer”.
Entre las opciones que analizan sus abogados, está la posibilidad de emprender un juicio mercantil en contra de las autoridades que se niegan a entregarle los permisos de navegación. El empresario, desarrollador de Costa Maya y accionista del Centro de Convenciones, reconoce que a varios meses de estar detenido el barco, ya tiene importantes pérdidas económicas.
“Cuando se trata de negocios, no sé contar”, responde Hamui Abadi cada vez que se le pregunta sobre la inversión total del barco casino o de las pérdidas registradas hasta el momento. El único permiso que le falta al “Midnigth Gambler”, insiste, es el de navegación que emite la SCT, mediante la Marina Mercante, el cual, asegura, no le quieren entregar por miedo a la polémica que hay en el país sobre la operación de los casinos.
“Cumplimos con todos los requisitos que establece la legislación mexicana, solo falta el de navegación, pero por instrucciones de la Secretaría de Gobernación no me lo quieren dar. Eso es ilegal. El barco está completamente listo para operar, habilitado y con el personal contratado para zarpar en el momento en que se liberen los permisos”.
De acuerdo con datos recabados, el barco de bandera panameña “Midnigth Gambler”, tiene capacidad para 600 pasajeros y ya fue habilitado con 100 máquinas de juego y cuatro camarotes. También fueron contratados 200 trabajadores para atender a los clientes. Un barco de esas características requiere de personal para las áreas de alimentos y bebidas, servicios y administración.
A mediados del mes pasado, Hamui Abadi lamentó que el barco casino, que debió empezar a operar hace ya varios días, deba permanecer detenido más tiempo. El empresario reconoció que por ser un proyecto nuevo no hay una seguridad completa en lograr los permisos, pero afirma que ese obstáculo no lo desalienta, pues “soy luchón y sacaré este negocio adelante”.