Ayer, en el tercer piso de la tribuna oficial del Hipódromo de San Isidro, se confirmó la presentación del anteproyecto de la Ley del Turf, firmada el viernes último por representantes de 19 instituciones de la actividad.
"Nadie tiene que ser figura en este proyecto, donde todos los sectores tuvieron que dejar de lado aspiraciones. Es sólo un primer paso, no nos vamos a engañar. Se nos pidió consensuar, no fue fácil y el resultado fue entregado después de todo un año de trabajo. Ahora hay que esperar que el Poder Ejecutivo lo presente en la Legislatura", señaló Bruno Quintana, presidente del Jockey Club, que tomó la iniciativa de la reunión. Luego, el directivo comentó que "sería triste que llegue marzo, entreguemos los Pellegrini y todavía sigamos esperando".
Para Eduardo Ferro, titular de la Gremial de Profesionales del turf, no tardará en llegar la aprobación. "Lo redactado ya está en manos del secretario del Gobernador Felipe Solá y una gran cantidad de los legisladores conocen el tema como para acelerar los tiempos", explicó confiado.
De acuerdo al proyecto, de aprobarse la ley se permitiría a La Plata y San Isidro la instalación y explotación de slots, los hipódromos tendrían una mayor porción de la recaudación para destinar a la administración, no se podrían importar señales de carreras del exterior para recibir apuestas locales y se autorizaría la realización de juegos por medio de la lotería provincial, cuya resolución debe comprender al menos una carrera de caballos.