En una reciente entrevista realizada con Yogonet, Rasmus Sojmark, CEO y fundador de SBC, destacó que la realización de SBC Summit Americas "brindó la oportunidad de conectar América del Norte con América Latina”.
Como parte de ese espíritu, varias conferencias apuntaron a explorar la actualidad y las expectativas que refleja el mercado latinoamericano. El jueves 11 de junio, dentro del ciclo de charlas, se desarrolló una exposición de vital importancia para la región: Los Marcos Regulatorios en Evolución del Gaming en América Latina.
Los oradores fueron Gonzalo Pérez, CEO de Apuesta Total; Sebastián Vivot, director de Modernización y Tecnologías de la Información de LOTBA; Gonzalo Rosell, CEO de La Tinka; JD Duarte, presidente de Betcris; y Javier Milián, presidente de la Lotería Nacional de Beneficencia de El Salvador. El encuentro contó con la moderación de Karen Marcela Sierra-Hughes, VP de LatAm, Caribe & España de GLI.
El sector del iGaming en América Latina se encuentra en una fase de profunda transformación. La búsqueda de formalización, el aumento de la recaudación fiscal, la protección de poblaciones vulnerables y el combate al mercado negro son los ejes que mueven a los distintos países, aunque las aproximaciones regulatorias varían notablemente desde sistemas provinciales hasta modelos federales integrales.
Javier Milián expuso cómo su país se ha transformado en un modelo para la región centroamericana. A partir de una ley aprobada a finales de 2021, la institución pasó de operar un modelo técnico a convertirse en regulador de apuestas deportivas, casinos online y otros avances tecnológicos.
El directivo aseguró que El Salvador se posiciona como un "aliado estratégico" en lugar de un regulador tradicional. El país implementó una suerte "sandbox regulatorio" otorgando un año de gracia a los operadores antes de comenzar a aplicar el impuesto del 10% establecido en la ley. Actualmente, cuentan con alrededor de diez licencias activas en un mercado joven y atractivo, potenciado por la dolarización y la adopción del Bitcoin como segunda moneda oficial. Además, para sortear las trabas financieras del sector, la Lotería salvadoreña impulsó una pasarela de pago propia que facilita y garantiza la apertura de cuentas en la banca estatal.
Por su parte, Sebastián Vivot recordó que en Argentina la regulación del juego es de competencia provincial, existiendo 24 jurisdicciones autónomas. En la Ciudad de Buenos Aires, operan actualmente 11 licencias de juego online.
El experto compartió una sorpresa estadística: a pesar de la fuerte pasión futbolística en el país, el casino online mantiene una relación de 70/30 en ingresos frente a las apuestas deportivas. Respecto al juego ilegal, resaltó la ventaja de contar con una Fiscalía Especializada en Juegos de Azar (FEJA) en la Ciudad, lo que agiliza bloqueos y acciones judiciales, incluyendo recientes probations a influencers que promocionaban plataformas clandestinas.

Desde la perspectiva de los operadores en Perú, la percepción es mixta. Gonzalo Pérez, de Apuesta Total, sostuvo que, si bien la ley peruana cumple con los pilares fundamentales de transparencia y protección al jugador, la carga impositiva y ciertas restricciones representan un freno. Como ejemplo, mencionó que las limitaciones para ofrecer apuestas en mercados predictivos (como eventos políticos) dejan a los operadores formales en desventaja frente a plataformas que operan fuera de la norma.
Gonzalo Rosell, en tanto, coincidió en que la regulación peruana aún no puede considerarse del todo madura. Resaltó la apertura y buena fe del regulador local, pero advirtió sobre la falta de coordinación con el Ministerio de Economía y la autoridad tributaria. Según el CEO de la Tinka, los nuevos impuestos han obligado a las empresas formales a buscar eficiencias extremas y a cerrar puntos de venta físicos en los últimos dos años para capear la amenaza tributaria en un país con altos índices de informalidad.
Ambos directivos enfatizaron el rol activo que tienen a través de la asociación local para educar a los legisladores y visibilizar que el sector es un motor clave para la publicidad y el patrocinio del deporte nacional.
JD Duarte aportó una visión global sobre la evolución de la industria, señalando que los procesos regulatorios en Latinoamérica no avanzan en línea recta, sino en ciclos. Advirtió que, en ocasiones, poseer una licencia formal deja de ser un beneficio y se convierte en una pesada carga frente a competidores ilegales que no invierten en compliance ni en estructuras de control.
El presidente de Betcris hizo hincapié en el impacto de la inteligencia artificial, que hoy facilita enormemente la creación y lanzamiento de productos de juego, acelerando los tiempos de la tecnología muy por encima de las leyes. En este contexto, abogó por que los reguladores dejen de actuar meramente como "policías" en un eterno juego del gato y el ratón, y en su lugar, se sienten a diseñar planes estratégicos junto a los operadores para otorgar ventajas competitivas al mercado formal.
Hacia el cierre del panel, se abordó el uso de los activos digitales. Mientras que en El Salvador el Bitcoin es una realidad plenamente integrada y regulada que reduce la fricción en los pagos, en países como Perú y Argentina el panorama es distinto.
Tanto Pérez como Rosell afirmaron que en Perú no es posible apostar directamente en cripto (aunque sí mediante conversión de divisas), pero se mostraron abiertos a su adopción siempre que se garantice la trazabilidad de los fondos.
Por último, Vivot aclaró que en la Ciudad de Buenos Aires las criptomonedas no están estrictamente prohibidas, sino que su reglamentación permanece en pausa debido a una falta de masificación y a decisiones de corte político, pese a que las plataformas de los operadores ya están técnicamente preparadas para implementarlas.