El diputado Lindbergh Farias (PT-RJ) presentó el Proyecto de Ley 2939/2026, que establece la prohibición de la explotación comercial de juegos digitales de azar en Brasil en plataformas cuyo resultado dependa "exclusiva o predominantemente de generador de números aleatorios (RNG) o mecanismo equivalente".
La definición incluye tragamonedas virtuales, tarjetas de rascar digitales, juegos que juegan modalidades de casino como la ruleta y el blackjack, así como "juegos de choque" y plataformas similares al popular "juego del tigre".
Según el texto, el objetivo es "proteger la salud pública, la integridad económica de las familias y el orden social" ante el crecimiento de estas plataformas.
La propuesta preserva las apuestas deportivas de cuota fija reguladas por el Ministerio de Hacienda, pero establece un amplio cerco para las modalidades digitales cuyo funcionamiento depende predominantemente de la aleatoriedad.
Además de la prohibición, el proyecto prevé una serie de medidas para restringir el funcionamiento de las plataformas. Se espera que las instituciones financieras bloqueen las transacciones de estos operadores en hasta 72 horas, mientras que los proveedores de servicios de Internet tendrán 48 horas para bloquear dominios y aplicaciones, y se espera que las tiendas en línea eliminen aplicaciones en hasta 24 horas.
La propuesta también prohíbe la publicidad de estos juegos en redes sociales y plataformas digitales, incluso a través de influencers. Las multas previstas oscilan entre BRL 500.000 (USD 98.314) y BRL 50 millones (USD 9831423), así como el bloqueo de dominios, aplicaciones y activos financieros mantenidos en Brasil.
A su vez, incluye la adjudicación aleatoria de mecanismos de pago, como cajas de botín y "cajas misteriosas", así como la creación de una llamada "cláusula antielusión".
Según el diputado, quien es subjefe del gobierno en el Congreso, la medida busca evitar que los operadores escapen a la prohibición por medio de cambios de nombre, interfaz o clasificación comercial. Para él, los productos presentados como “juegos de habilidad”, “entretenimiento interactivo” u otras denominaciones podrían clasificarse como ilegales si conservan características típicas de los juegos de azar digitales.
En la justificación, Farias afirmó que estos juegos funcionan de manera similar a las máquinas tragamonedas, con recompensas determinadas por mecanismos aleatorios, lo que aumentaría el riesgo de dependencia y endeudamiento.
El proyecto llega a la Cámara de Diputados en un momento en que varias esferas de la sociedad están unidas contra el juego online. Lanzada por el movimiento 342 Artes, la campaña "Bloque no Tigrinho", por ejemplo, cuenta con el apoyo de nombres como la primera dama Janja, Caetano Veloso, Chico Buarque, Gilberto Gil, Marieta Severo, Camila Pitanga, Mateus Solano y Alinne Moraes.
Asimismo, a pesar de estar en bandos ideológicos opuestos, senadores vinculados al bolsonarismo y al petismo se unieron para firmar un proyecto de ley que prohíbe la publicidad de apuestas en redes sociales, estaciones de radio y televisión, plataformas de streaming, periódicos, revistas, SMS, entre otros medios. El patrocinio de equipos y eventos también está prohibido.