Un informe de la agencia de noticias Bloomberg reveló que la lotería oficial de Costa Rica, operada por la Junta de Protección Social (JPS), viene perdiendo terreno frente a las loterías y apuestas clandestinas, conocidas como “tiempos” o “chances”, que mueven más de USD 500 millones anualmente.
De acuerdo al reporte, la oferta ilegal ya supera en popularidad al juego oficial por entregar premios más altos, pagos inmediatos y entregas en efectivo.
Pese a operativos y redadas, los puntos de venta continúan funcionando en tiendas, minisupermercados e incluso en puestos vinculados a la lotería legal.
Según las autoridades consultadas, el juego ilegal mueve más de USD 500 millones al año en Costa Rica, recursos que “podrían ingresar al sistema formal y fortalecer programas sociales financiados por la lotería estatal, que opera desde hace más de 140 años”.
Además del golpe financiero, las autoridades han alertado sobre posibles conexiones entre las loterías ilegales con el lavado de dinero y las estructuras del crimen organizado.