El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, presentó StopApuestas, una aplicación orientada a prevenir el acceso de menores a plataformas de apuestas ilegales, contenidos digitales no seguros y portales que promueven la violencia. La herramienta, disponible tanto para celulares como para tablets con Android o iOS, es impulsada a través de la Secretaría de Tecnologías para la Gestión (STG) y la Lotería de Santa Fe.
Según informó el Gobierno provincial, StopApuestas funciona con dos aplicaciones complementarias – una para adultos y otra para menores – y propone un cambio de enfoque en el control parental: pasar de un esquema reactivo y centrado en bloquear riesgos a un modelo preventivo, en el que el entorno digital se construye desde el inicio bajo criterios de seguridad.
Durante la presentación, el mandatario explicó que la iniciativa surgió a partir de la preocupación por el crecimiento de las apuestas online entre menores y de situaciones recientes en ámbitos educativos que expusieron riesgos asociados al uso no supervisado de la tecnología. En ese contexto, remarcó la necesidad de que el Estado brinde herramientas concretas para acompañar a las familias. “Queremos que los padres se apropien de esta aplicación de manera positiva, para saber qué hacen sus hijos en el entorno digital”, afirmó.

En la misma línea, el vicepresidente ejecutivo de la Caja de Asistencia Social -Lotería de Santa Fe-, Daniel Di Lena, destacó que la provincia fue pionera en denunciar sitios de juego ilegal y advirtió sobre la magnitud del problema, citando investigaciones judiciales que detectaron decenas de miles de menores operando en plataformas ilegales en pocos meses.
Por su parte, el secretario de Tecnologías para la Gestión, Ignacio Tabares, indicó que el objetivo es “cuidar a los chicos en el barrio digital”, un espacio que “muchas veces se desarrolla en silencio y sin supervisión adulta”.
Daniel Di Lena
StopApuestas funciona mediante dos entornos diferenciados. Por un lado, los adultos instalan una versión desde la cual crean perfiles, autorizan contenidos y gestionan solicitudes. Por otro, los menores utilizan una aplicación que transforma el teléfono en un espacio de navegación controlado, bloquea navegadores externos y centraliza el uso en un sistema seguro.
El eje del funcionamiento es la denominada “lista blanca”: en lugar de bloquear miles de sitios potencialmente peligrosos, el sistema permite el acceso únicamente a páginas y aplicaciones previamente autorizadas. La plataforma incluye una base inicial definida por el Estado provincial, con más de 400 sitios web y 200 aplicaciones, y ofrece la posibilidad de personalizar los permisos según cada familia.
Además, cuando el menor intenta acceder a un contenido no habilitado, puede enviar una solicitud que el adulto decide aprobar o rechazar. Este mecanismo busca fomentar el diálogo y el acompañamiento en el uso de la tecnología.