En una entrevista con el sitio web de ICL el miércoles 8 de abril, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue una vez más contundente en criticar las apuestas online y, esta vez, afirmó que, si depende de su voluntad, "cerramos las apuestas".
El mandatario expresó que la decisión sobre el futuro de las apuestas online depende del Congreso Nacional y otros factores, pero va en contra de lo que considera como "juego desenfrenado" en el país.
"Quiero decir lo siguiente: si depende de mí, cerramos las apuestas. Obviamente depende del Congreso Nacional, de la discusión. Sé que financian, no puedo dar nombres, porque no soy juez ni policía, pero todo el mundo sabe quiénes son los diputados, los partidos, los senadores. Así que no es posible continuar con este juego desenfrenado en este país", indicó.

Lula señaló que el tema ha sido discutido internamente en el gobierno en las últimas semanas y que existen dudas sobre la utilidad del sector: "He estado discutiendo el negocio de las apuestas durante 15 días. He estado debatiendo exactamente esto: si causan el daño que creemos que causan, ¿por qué no poner fin a las apuestas? O incluso regulares para que no haya tantos en Brasil, si es que tienen algún uso".
Sobre el argumento de que estas plataformas son esenciales para la financiación del deporte, especialmente el fútbol, el presidente sostuvo que "el fútbol ha sobrevivido más de un siglo sin ellas", y que este tema también es parte del debate interno del gobierno sobre las apuestas.
Cabe recordar que la regulación de las apuestas online, que comenzó en 2025, fue una iniciativa del actual gobierno tras la promulgación de la ley 13.756/2018, sancionada por Michel Temer en diciembre de 2018, que legalizó las apuestas deportivas de cuota fija en Brasil. Pasaron seis años para que la ley entre en vigencia, mientras miles de sitios web ofrecían servicios sin ningún control estatal o ingresos.
En un comunicado, el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) ya se ha posicionado sobre el discurso del presidente y defiende que la regulación de las apuestas es la manera más efectiva de proteger a la sociedad, alineándose con la preocupación del presidente por el bienestar de las familias. Según la entidad, el fin del mercado legal ampliaría la informalidad, eliminando los mecanismos de protección y reduciendo los ingresos públicos.
Para el instituto, el principal desafío es luchar contra el mercado ilegal, que hoy representa cerca del 51% del sector, mueve miles de millones fuera de la ley y genera pérdidas significativas a las arcas públicas. Además, fortalecer el entorno regulado es esencial para garantizar la seguridad, integridad y control.
En cuanto al endeudamiento, el organismo advirtió que el impacto de las apuestas sobre el presupuesto familiar es limitado y refuerza que las plataformas reguladas adopten restricciones, como la prohibición del uso de tarjetas de crédito. También destacó medidas de protección como la verificación de identidad, límites de uso y herramientas de exclusión voluntaria.
El IBJR también puso el foco en la relevancia económica del sector, con miles de millones recaudados en impuestos e inversiones que generan empleos y mueven la economía. Finalmente, advierte que los retrocesos regulatorios pueden reducir los ingresos públicos y favorecer la expansión del mercado clandestino.
En marzo, la Asociación Brasileña de Conformidad, Mejores Prácticas, Ética y Transparencia en las Apuestas (ABC-BET) publicó una nota oficial en respuesta a las críticas del presidente que clasificaban la adicción a las apuestas como "un drama que golpea los hogares brasileños".
La entidad señaló que las estadísticas apuntan al gasto de aproximadamente BLR 122 (USD 23,7) mensuales en plataformas autorizadas, lo que representa menos de BLR 30 (USD 5,8) por semana y un valor diario promedio por debajo de BLR 4 (USD 0,7), lo que caracterizaría una actividad de entretenimiento con gasto moderado.