El presidente de la Caja de Acción Social (CAS) de San Juan, Juan Pablo Medina, afirmó que la reglamentación de la Ley de Regulación de Juegos en Línea permitirá la conformación de una mesa de trabajo junto a la Justicia para combatir las plataformas ilegales, y que controlará la actividad a partir del uso de métodos biométricos como los del banco.
En declaraciones a la prensa local, el funcionario reiteró la importancia de diferenciar el juego controlado de las plataformas clandestinas: "Las salas físicas no dejan entrar a menores, pero en sitios online ilegales permiten que apuesten sin ningún tipo de control". A su vez, advirtió que la clave del combate contra esta problemática reside en la prevención, la concientización, la regulación estricta y el trabajo conjunto.
En cuanto a las acciones concretas, Medina anticipó que siguen a la espera de la firma del decreto reglamentario de la ley provincial. Esta normativa será la llave para conformar una mesa de trabajo junto a la Justicia y el área de Seguridad de la provincia. "Ellos disponen de herramientas mucho más eficaces para ir en búsqueda de estos sitios de juego clandestino", explicó. También confirmó que ya se están solicitando bloqueos de plataformas ilegales a organismos nacionales.
El titular de la CAS aseguró que el Gobierno de San Juan defiende un modelo de regulación moderno y estricto, con una oferta de juego legal y responsable, que pague impuestos y genere empleo en blanco, en lugar de dejar el terreno libre a sitios ilegales que no cumplen ningún requisito.
Juan Pablo Medina
Para él, se puede transformar una actividad potencialmente perjudicial en un "círculo virtuoso" donde el Estado audite las 24 horas, garantice la transparencia del azar y asegure que los premios se cobren.
Medina también informó que, tras la sanción de la ley de juego online, se implementarán controles biométricos para jugar legalmente en la provincia. Según detalló, será obligatorio el uso de "métodos biométricos como los del banco" cada vez que se acceda a la cuenta, lo que impediría que un menor use el perfil de un adulto.
Incluso, la normativa contempla controles en segundo plano para verificar de manera aleatoria, mientras el usuario está jugando, si efectivamente el titular de la cuenta es quien está frente a la pantalla.
De acuerdo al regulador, el objetivo final es captar a quienes ya juegan en la clandestinidad y trasladarlos a un entorno donde el Estado pueda intervenir enviando mensajes de alerta ante posibles conductas patológicas y asegurar que los premios se cobren efectivamente.