La sociedad que opera el Casino Enjoy Antofagasta enfrenta dos pedidos de liquidación forzosa presentados ante la Justicia chilena que, en caso se resuelvan en su contra, podrían significa la pérdida del permiso de funcionamiento de la sala de juegos. Ambas solicitudes serán abordadas este mes en audiencias judiciales.
De acuerdo al medio Diario Financiero, el origen del conflicto “se remonta a una compleja estructura societaria vinculada al inmueble donde funciona el casino”, que se reconfiguró tras cambios societarios consecuencia de la reorganización judicial de Enjoy.
Según informaron, en un inicio operaba la sociedad inmobiliaria Proyecto Integral Antofagasta, conformada por dos socios: Casinos de Chile, controlada por los acreedores de Enjoy y con cerca de 70% de la propiedad; y Dalmacia, ligada al grupo empresarial de los hermanos Simunovic, con el resto de la participación.
La sociedad mantenía un contrato de arriendo con opción de compra sobre el edificio donde funciona el casino, subarrendando el recinto a la empresa operadora, que pagaba rentas mensuales cercanas a UF 14.000 (alrededor de CLP 518 millones). El plazo del contrato se extendía hasta 2038, lo que le daba a la sociedad un activo relevante.
En ese escenario, la controversia surge cuando ese contrato fue modificado durante un proceso de reorganización societaria. Según los antecedentes del caso, el derecho sobre el inmueble “habría sido retirado de la sociedad que lo administraba, lo que dejó a la empresa sin su principal activo”.
A su vez, la propiedad del edificio habría pasado a manos de una estructura distinta de sociedades vinculadas a los actuales controladores del inmueble, entre ellas entidades relacionadas con Euroamérica Seguros de Vida, que participa a través de fondos de inversión.
Dicha situación es la que da origen a la disputa judicial, ya que la solicitud de liquidación sostiene que la sociedad se quedó sin su principal activo, a pesar de que había entrado al negocio justamente para participar en la futura compra del inmueble donde funciona el casino.
En el 2º Juzgado de Letras se tramita una solicitud de liquidación forzosa contra la sociedad que opera el casino, presentada por una empresa acreedora vinculada a uno de los actores. La audiencia para revisar esta acción se realizará el próximo 18 de marzo.
La solicitud se sustenta en una deuda cercana a UF 22.000, equivalente a más de CLP 876 millones, cuyo no pago habría habilitado la acción judicial para forzar la liquidación de la empresa.
A partir de ello, advierten que, si el tribunal decreta la liquidación de la empresa operadora, la ley establece que pierde automáticamente el permiso de operación, lo que significa que el casino no puede seguir funcionando bajo esa sociedad.
Por otro lado, se tramita la otra solicitud de liquidación forzosa en el Tercer Juzgado de Letras de Antofagasta. El caso tiene audiencia fijada para el 23 de marzo y, de la misma manera, podría decretar la liquidación de la sociedad si el tribunal concluye que existe insolvencia o incumplimiento de obligaciones.
A estos procesos se suman otras acciones judiciales, como una demanda arbitral presentada en Santiago contra distintas sociedades vinculadas a la operación del casino. La acción busca indemnización por perjuicios por más de UF 2 millones, además de otros montos asociados, que elevan el total del litigio a unos USD 120 millones.
El proceso arbitral apunta a “determinar si la modificación de los contratos y la reorganización de la propiedad del inmueble generaron perjuicios económicos a uno de los socios de la sociedad original”.