Los trabajadores del Sindicato SICAR del casino Enjoy Santiago, ubicado en Rinconada de los Andes, votaron a favor de iniciar una huelga legal como parte del proceso de negociación colectiva que sostienen con la sociedad Casinos de Chile; y que, acusan, es resultado de “una serie de continuas malas prácticas” por parte de la empresa.
A través de sus redes sociales, la Federación Nacional de Sindicatos de Casinos y Hoteles de Chile informó que los trabajadores afiliados a SICAR votaron a favor de la huelga la noche del 4 de marzo “en un proceso democrático, transparente y legítimo”.
Previo a la votación, desde el sindicato se advertía que la huelga legal asomaba “como el único camino” ante la “falta de voluntad de la contraparte”, empresa a la que acusan de “obtener enormes utilidades” que “no se traduce en mejoras a las condiciones laborales”.
Con 341 trabajadores sindicalizados, el gremio representa al 90% del cuerpo laboral de la compañía, incluyendo todas las áreas de trabajo del casino, como operadores, jefaturas, seguridad, mantención y recursos humanos.
En este marco, el director del sindicato, Jorge Millar, expresó: “Ha sido una negociación dura y que responde a una forma de la empresa de relacionarse con nosotros, eludiendo una serie de problemas relacionados con las condiciones laborales en que debemos desempeñarnos”.
“En definitiva, somos nosotros, los trabajadores, quienes brindamos un servicio profesional, que da vida al casino y que hace que la gente venga a disfrutar y distraerse a este lugar. Sin nosotros no hay casino”, remarcó.
A partir de ello, Millar recordó que en 2025 hubo “despidos masivos” que afectaron a unos 300 trabajadores y que ahora hay “una falta de empatía enorme por acceder a mejoras en las condiciones laborales”, como el congelamiento de beneficios ya logrados, evitar abordar el trabajo nocturno o temas de vestimenta y equipamiento.
Desde la Federación Nacional de Sindicatos de Casinos y Hoteles de Chile manifestaron su “respaldo total” a la decisión de entrar en huelga, lo que “refleja el cansancio frente a propuestas insuficientes y la necesidad urgente de condiciones laborales dignas y respetuosas”.
“Hacemos un llamado firme y directo a la empresa: es momento de ponerse a la altura, asumir su responsabilidad y presentar propuestas serias, concretas y justas. La voluntad de diálogo debe demostrarse con hechos, no solo con palabras”, concluyeron.