La Comisión de Juegos de Puerto Rico realizó un operativo contra las máquinas de juegos de azar en ruta, que concluyó con el decomiso de 17 tragamonedas que estaban ubicadas en los municipios de San Juan y Carolina.
El operativo, a cargo de la División de Investigaciones de la Comisión, fue realizada de manera simultánea en los municipios referidos, en el marco del Reglamento de Confiscaciones de Máquinas de Juegos de Azar en Ruta, adoptado por el ente regulador y la Policía de Puerto Rico.
El director ejecutivo de la Comisión, Juan Carlos Santaella Marchán, comentó: “Ejecutamos junto a la Policía de Puerto Rico el primer operativo de ocupación de máquinas de juegos de azar en ruta. Nuestro mensaje es claro: todo comerciante que opere fuera del marco legal se expone a intervenciones, ocupaciones y confiscaciones”.

El regulador sostuvo que, “a raíz de la implementación de la ley, una cantidad significativa de operadores acudió voluntariamente a las oficinas para legalizar sus máquinas”, y subrayó que dicho periodo de regularización “culminó”.
“Continuar operando máquinas en incumplimiento con las disposiciones de la ley no solo viola la misma, sino que constituye una competencia desleal hacia otros comerciantes que están aportando económicamente al Estado”, afirmó Santaella.

Según la ley, todo dueño de máquina, operador, propietario de negocio o cualquier persona que opere una máquina de manera ilegal incurre en un delito menos grave y se expone a una pena de hasta seis meses de cárcel, multas de hasta USD 10.000 o ambas penas, a discreción del tribunal, además de la posible revocación de permisos.
Ante ello, el regulador instó a los ciudadanos a colaborar con las autoridades. “Exhortamos a toda persona que tenga conocimiento de algún comercio que incurra en esta práctica ilegal a reportarlo de manera confidencial a través de nuestra página oficial, bajo el Negociado de Juegos de Azar - Máquinas en Ruta”, manifestó.