El Ministerio de Economía de Uruguay emitió un nuevo decreto que establece un nuevo impuesto a las apuestas. Según informaron, estará gravada la realización de apuestas en la República “a través de máquinas electrónicas de juegos de azar o de apuestas automáticas de resolución inmediata, instaladas en casinos o salas de entretenimiento expresamente autorizadas por ley”.
El decreto 167/025, firmado por el presidente Yamandú Orsi y el ministro Gabriel Oddone, dispone un impuesto de 0,75% del monto total de cada apuesta realizada y establece como “conveniente estructurar en un mismo decreto las normas” de este tributo.
De esta manera, se entiende al hecho generador del impuesto como cada apuesta en dinero, sin importar el medio en que se lleve a cabo la misma, es decir, sea en forma de fichas, monedas, billetes, dinero electrónico “u otros instrumentos similares que permitan materializarla”.
Yamandú Orsi y Gabriel Oddone
La norma también establece que cada establecimiento que explote el juego en las modalidades referidas anteriormente deberá trasladar a la Dirección General Impositiva (DGI) el monto establecido para el impuesto.
El MEF designó que la apuesta será “la suma en dinero originalmente arriesgada por el apostador, sin considerar las sucesivas ganancias que se generan a lo largo del ciclo del juego”.
De acuerdo al decreto, será la DGI quien administre este impuesto y quien liquide el tributo “en los términos y condiciones que establezca”.