Las bancadas municipales del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Vox unieron fuerzas en el Pleno del Ayuntamiento de Burgos y, con 14 votos, aprobaron una proposición para exigir a la Junta de Castilla y León que modifique la Ley de Juego y restrinja la apertura de nuevas casas de apuestas en dicha comunidad autónoma española.
La proposición aprobada, que fue iniciativa del grupo socialista, fue enmendada por Vox para también incorporar una exigencia hacia el Gobierno de España a fin de que limite el juego online, cuya regulación está a cargo de la Dirección General de Ordenación del Juego, del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Según medios locales, el resultado de la votación evidencia que Vox “ha dejado en solitario” al Partido Popular (PP), agrupación oficialista en el municipio burgalés y “que ha votado en contra de esta propuesta”.
La proposición recientemente aprobada exige que las restricciones amplíen las distancias de estos establecimientos respecto a todo tipo de centros formativos y educativos, y de estos entre sí, además de establecerse nuevas limitaciones en relación con la proximidad de instalaciones deportivas, dotaciones culturales, centros cívicos y locales sociales.
Cabe señalar que, en el mandato anterior, todos los grupos que conformaban el Pleno, con PSOE y sus entonces aliados de Ciudadanos, más los de la otrora oposición de PP, Vox y Podemos, aprobaron de manera conjunta una propuesta para limitar las licencias para las salas de juego en los entornos residenciales y escolares.
Sin embargo, una sentencia del Tribunal Supremo desautorizó una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobada por el Ayuntamiento para que las nuevas licencias de salas de juego y apuestas estuvieran cerca de zonas residenciales en el núcleo urbano de Burgos.
En ese contexto, desde el PSOE han alertado que en Burgos hay un total de 2.425 locales en los que hay algún tipo de máquina recreativa de juego, incluidas también “las reconocidas como casas de apuestas”.