En una entrevista concedida a Repórter Brasília, de Edgar Lisboa, el presidente de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), Wesley Cardia, y el ponente del proyecto de ley 3626/23 en el Senado, Angelo Coronel (PSD/BA), destacaron puntos importantes sobre la sanción de la Ley 14.790/23, por parte del presidente Lula, que pasa a regular las apuestas deportivas y los juegos online en el país.
En julio próximo, las empresas del sector estarán operando legalmente en Brasil, con todos los parámetros cumplidos. En cuanto a la tributación de las empresas, el texto original del Congreso Nacional fue vetado. Como justificación, el gobierno dijo que la medida llevaría a gravar el impuesto sobre la renta de forma diferente a la que se aplica a otras modalidades de lotería. Según la ley, las empresas de apuestas tributarán al 12% sobre los ingresos. Los ganadores, por su parte, tributarán al 15% sobre sus ganancias.
La autorización para operar en Brasil cuesta BRL 30 millones (USD 6.146.910) por cinco años de funcionamiento. Se calcula que 153 empresas solicitarán autorización para operar en Brasil a partir de este mes de enero.
Wesley Cardia declaró que "la propuesta es importante para la transparencia de las apuestas y la actuación de las empresas". A su vez, criticó el cálculo trimestral. Este punto, en la opinión de Cardia, causará dificultades a la propia Secretaría de Ingresos Federales y defendió que la recaudación de impuestos de los ganadores debe hacerse anualmente, según lo definido por el Congreso Nacional.
"Estoy seguro de que, dentro de unos meses, el propio IRS se dará cuenta de que esto no es bueno operativamente y volverá a lo que estaba originalmente en la ley que vino del Congreso", sostuvo.
Para el ponente de la propuesta, el senador Angelo Coronel, el punto relativo a la tributación de todas las apuestas, independientemente de su valor, podría ser objeto de regulación. El parlamentario destaca que la sanción del proyecto es una victoria y mantiene la proyección de recaudar hasta BRL 20.000 millones (unos USD 4.000 millones), más de lo que el propio gobierno federal espera.
Senador Angelo Coronel
El senador también aseguró que la regulación "saca de la ilegalidad a estos actores, que llevan varios años operando en Brasil sin pagar un céntimo de impuestos a las arcas públicas", y subrayó que "las empresas tienen que constituirse en Brasil, con empleados radicados aquí, creando puestos de trabajo".
"También está la cuestión de que cualquier empresa que venga a Brasil desde el extranjero debe tener un 20% de capital brasileño invertido en ella", agregó.
Lula también vetó el apartado que preveía la desestimación de las denuncias no juzgadas definitivamente sobre rifas con premios de hasta BRL 10.000 (USD 2000).
La ley forma parte del paquete de medidas del equipo económico destinadas a llevar el déficit de las cuentas públicas a cero en 2024. Según los cálculos del Gobierno, gravar las "apuestas" podría reportar a las arcas públicas unos BRL 12.000 millones (unos USD 2.500 millones).