El Consell de Govern de la comunidad autónoma española de Islas Baleares informó que los salones que posean tragamonedas deberán cambiar la fisonomía de sus fachadas, a fin de no incitar o publicitar el juego. Ello, en el marco de la modificación a la Ley de Juego aprobada en abril y que ya se encuentra en vigencia.
Según el medio español Diario de Mallorca, la Comisión de Juego de Baleares sostuvo el miércoles una reunión con los fabricantes y los titulares de los salones con máquinas tragamonedas, que son esencialmente bares, para ofrecerles los detalles de la nueva normativa.
Desde ahora, añadieron, “los salones de juego de Palma de Baleares tendrán que cambiar la fisonomía de sus fachadas, creando zonas neutrales, igual que hacen los bingos o los casinos”. Además, “ya no se podrán instalar dibujos, como por ejemplo el de las ruletas, en las fachadas de estos negocios”.
Asimismo, la nueva normativa obliga a que las tragamonedas en bares se reprogramen, a fin de que al iniciar el juego aparezca un mensaje en el que se le pregunte al usuario si es mayor de edad y si está al tanto de que este tipo de juego puede crear adicciones.
A su vez, estas máquinas no podrán emitir luces y ruidos que puedan incitar al cliente a jugar y, mientras no se utilice, la pantalla principal deberá estar apagada.
Cabe mencionar que esta medida afecta únicamente a las máquinas tragamonedas instaladas en los bares —las cuales generan, cada año, aportes tributarios de unos EUR 30 millones—, mientras que se prevé que los casinos o bingos no deban realizar ninguna modificación.
Ello debido a que dichas salas de juego poseen filtros para los clientes, que deben identificarse antes de ingresar. Caso contrario, el acceso a las tragamonedas en bares no requiere ninguna identificación.
Sobre la reunión del miércoles, a la cual asistieron el vicepresidente del Govern, Juan Pedro Yllanes, y por el director general de Comercio, Miquel Piñol, el diario español señaló que “los empresarios del sector del juego, afectados por esta nueva ley, mostraron su acuerdo para adaptarse a esta norma”.
En la cita, Yllanes afirmó que la nueva ley busca evitar que los clientes de los bares puedan caer en la adicción al juego. Agregó que cada año, en los listados policiales de Baleares, se incluyen unas 2.500 personas que se anotan en la lista de autoprohibidos de juegos de azar.