El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva definió, en un borrador enviado a la Procuraduría General del Tesoro Nacional (PGFN), el modelo de tributación para las apuestas online.
La publicación Poder 360 sostiene que el Poder Ejecutivo propone una tributo del 15% sobre el GGR (Gross Gaming Revenue, o ingresos brutos menos los premios pagados), y al valor de la licencia válida por cinco años será de de R$ 30 millones (USD 5,92 millones).
La idea del equipo económico sigue el modelo del Reino Unido, que definió el mismo porcentaje y alcanzó un 90% de empresas actuando legalmente.
Según la publicación, el Ministerio de Hacienda ya ha cerrado el texto inicial, y envió el proyecto a la PGFN, que analiza su constitucionalidad.
El próximo paso del equipo económico será recoger esta semana, las opiniones de entidades representativas y de otros ministerios. Los principales clubes de fútbol de Río de Janeiro y São Paulo, que se quejaron de la falta de participación en el proceso de construcción de la Medida Provisoria (MP) serán escuchados hoy, 11 de abril, y la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) acudirá el jueves 13 de abril.
Entre los reclamos de la CBF, figura la asignación de una mayor parte de los ingresos obtenidos por las apuestas, y adelantaron desde el Gobierno, que están abiertos a negociar tanto con la Confederación como con los clubes.
El borrador de la MP, sin embargo, propone por ahora la continuidad de la asignación del 1,63% para las entidades que ceden marcas a las casas de apuestas, mientras la Confederación busca alcanzar un 4%.
Los clubes tienen dos demandas principales: un cambio en la forma de transferir los beneficios de las apuestas (ya que quieren eliminar la concentración de la CBF, que distribuye eoss fondos) y piden flexibilidad en el pago de las licencias que la MP estipulará, para asegurar la continuidad de la operación de las empresas de apuestas en Brasil, y sostener los patrocinios a sus equipos.
De acuerdo con las estimaciones del mercado, los R$ 30 millones en efectivo podrían ser pagados sólo por un máximo de 13 empresas que operan en la industria, y que ya patrocinan equipos de las series A, B y C del fútbol brasileño.
En relación a las otras 10 empresas que patrocinan un total de 13 equipos de fútbol, hay dudas sobre si podrán hacer frente a esta factura.
Power 360 también encontró que el texto de la Medida Provisoria no se limita sólo a gravar a las empresas que operen apuestas deportivas en línea, sino que abarca a un ámbito más amplio, para reflotar las modalidades de loterías instantáneas o raspaditas, eliminadas en el gobierno de Michel Temer.
Con el regreso de las raspaditas, el Gobierno espera recaudar R$ 5.000 millones al año (USD 986,88 millones). Esta cantidad aparece reflejada en la recaudación estimada de al menos R$ 12.000 millones (USD 2.368,5 millones) por la MP, anunciada por el ministro de Finanzas, Fernando Haddad.
Lotex era operada por la Caixa Econômica Federal, que tenía el monopolio de las loterías en el país, pero fue licitada en octubre de 2019. El consorcio Instant Star, formado por IGT y SGI, se quedó con el negocio, pero anunció en 2020 que se retiraría del proceso de concesión por peticiones no atendidas por el Gobierno.
Otro motivo para que la empresa abandonase el negocio fue una decisión del STF (Supremo Tribunal Federal), que definió que la explotación de loterías no era exclusiva de la Unión, permitiendo así que los estados y el Distrito Federal administrarán la actividad. Esto abre un mercado de mayor competencia para el consorcio, que quería explorar en exclusividad la lotería instantánea.
Además, estudios internos de la Caixa mostraron al gobierno de Lula que la "raspadita" era la segunda lotería con mayores ganancias del mundo. Al ser discontinuada, acabó afectando a los ingresos de la Unión, y su regreso forma parte del esfuerzo fiscal del Ejecutivo para aumentar los ingresos.