Los jugadores de Nevada dejaron vencer USD 22 millones en premios y bonos no reclamados en el año fiscal que terminó el 30 de junio, según datos del estado. En virtud de una ley de 2011, el Estado recauda el 75% de cualquier bono de apuestas caducado, y el concesionario del casino puede quedarse con el resto.
A muchos turistas y locales les resulta irritante quedarse con un bono de apuestas que vale unos pocos centavos y que no se reclama. A los jugadores les resulta una molestia ir a la caja para cobrar unos bonos que pueden valer apenas 30 o 40 centavos.
En Nevada, los jugadores sólo tienen seis meses para utilizar los bonos, mientras que en Nueva Jersey y Pensilvania caducan al cabo de uno y tres años, respectivamente. En otras jurisdicciones, los bonos no reclamados no caducan en absoluto.
Los ingresos recaudados por los bonos caducados han aumentado cada año desde 2012, el primer año en que el estado comenzó a recaudar ingresos por bonos no reclamados, según informa Las Vegas Review-Journal. En ese momento, el estado informó de unos ingresos de USD 3,1 millones sobre 4,2 millones de bonos no reclamados. Después de que los casinos se queden con su 25% de los bonos, la cantidad restante se remite a la Comisión del Juego de Nevada, que suma el dinero al fondo general del estado.
Si bien los ingresos estatales procedentes de estos bonos experimentaron un descenso durante la pandemia, a medida que el juego empezó a repuntar el año pasado, también lo hicieron los millones de bonos no reclamados, aumentando un 59% en 2022, hasta los USD 16,5 millones. Según los expertos, varias razones explican esta subida.
"Ha sido bastante interesante ser testigo del crecimiento registrado en los pagos de la tasa de bonos de apuestas caducados, de USD 7,2 millones en el año fiscal 2013 a lo recaudado en el año fiscal 2022", dijo Mike Lawton, analista económico principal de la Junta de Control del Juego de Nevada, a Review-Journal. "En su mayor parte, el importe de los pagos de la tasa de bonos de apuestas caducados ha crecido a la par que el crecimiento de las ganancias de las tragamonedas registradas por el estado".
Lawton considera que se trata de un hecho "lógico", ya que la proporción entre las ganancias de las tragamonedas y los bonos caducados "no ha fluctuado demasiado". Teniendo en cuenta que el año pasado el estado registró un récord histórico de ganancias en las tragamonedas de USD 9.800 millones, el aumento de los bonos caducados fue una consecuencia esperada.
Sin embargo, un cambio de ley en 2021 también contribuyó a esta tendencia creciente, ya que amplió las fuentes de recogida de bonos caducados para incluir todos los juegos que emiten boletos de apuestas, incluyendo algunos juegos de mesa y opciones de apuestas deportivas. Además, los cambios en las operaciones y el comportamiento de los visitantes durante la pandemia también podrían explicar el aumento de los bonos caducados: como muchos casinos limitaron las operaciones con monedas tras la escasez de éstas en 2020, podrían estar circulando más bonos con valores más bajos.