La Municipalidad de la ciudad chilena de Los Ángeles, a través de su Dirección de Seguridad e Inspección, multó a una veintena de locales de juego, al considerar que se trata de una actividad ilegal por carecer de autorizaciones o permisos, y advirtió que seguirá con las fiscalizaciones.
De esta forma, más de veinte locales con máquinas de juegos de azar recibieron infracciones. El director de Seguridad e Inspección Municipal, Miguel Ángel Irribarra, explicó que la acción se llevó a cabo porque los recintos “no tienen ninguna autorización municipal de funcionamiento y, por lo tanto, la totalidad de ellos han debido ser infraccionados”.
Además, sostuvo que ahora “los antecedentes se siguen sumando y aportando al tribunal, para volver en un tiempo corto, nuevamente, a la clausura”.
A juicio de Irribarra, los locales son “verdaderos casinos de juego que, al no tener ningún permiso u autorización, funcionan de manera clandestina. En el municipio no se le está entregando permiso y nosotros, como Inspección, cumplimos la labor de fiscalizarlos y, como no tienen ninguna autorización, se les debe sancionar”.
El funcionario municipal recalcó que aunque a fines de 2020 fueron clausurados varios locales, “muchos de ellos han hecho caso omiso de esas clausuras y han roto los sellos. Es otro tipo de faltas que raya en el delito, por lo que esos antecedentes también se ponen a disposición de los tribunales competentes, ya sea en la Fiscalía o en el Juzgado de Policía Local de Los Angeles”.
Irribarra adelantó que las labores de fiscalización de los inspectores municipales a los casinos de juego clandestino “van a continuar, aunque se tengan que hacer dos o tres veces”.
Desde 2019, la Municipalidad de los Angeles, a partir de dictámenes de la Contraloría y en un procedimiento establecido en la circular Nro. 83 de la Superintendencia de Casinos de Juegos, no ha renovado las patentes comerciales de los locales de tragamonedas.
Se basa en que los contribuyentes que quieran realizar esa actividad, deben acreditar el cumplimiento de los requisitos establecidos en la ley, y que se refieren a que las máquinas deben ser de destreza o habilidad, y no de azar. En consecuencia, si los propietarios de estos recintos no cumplen con este último requisito establecido por la Superintendencia de Casinos, no se les otorgará patente comercial para seguir funcionando.
En octubre de 2020, a través de un decreto municipal, 27 locales fueron clausurados por infringir la referida normativa. Sin embargo, más de la mitad de esos recintos volvió a abrir sus puertas, razón por la cual el municipio entabló una querella criminal en contra de sus representantes legales.