El gobierno de Bélgica anunció su intención de prohibir por completo la publicidad de los juegos de azar en el territorio nacional. Esta prohibición se aplicaría a todos los juegos disponibles de manera legal, tanto en instalaciones físicas como online. La única excepción sería la Lotería Nacional del país europeo.
Esta nueva imposición propondría evitar que las empresas promocionen sus ofertas por medio de la televisión, la radio, los periódicos, en la calle, en las plataformas digitales y en las redes sociales dentro de Bélgica.
A diferencia de otros países europeos, que han tomado un camino similar, los equipos deportivos estarían exentos de esta medida. Por lo que la selección nacional de fútbol podría continuar con su acuerdo con la empresa de juegos KOK Sports, así como el último campeón local, el Club Brujas, que en 2019 firmó el trato de patrocinio más importante de su historia con la compañía Unibet. Sin embargo, de implementarse la prohibición, esos contratos tendrían límites firmes con respecto a la marca física en las equipaciones y en los recintos. Además, ya no se permitirían los eslóganes publicitarios.
Parlamento Federal de Bélgica
El Ministro de Justicia, Vincent Van Quickenborne, argumentó los motivos por los cuales se presenta este proyecto de ley para recibir el Decreto Real: “Los juegos de azar son el nuevo fumar. La industria del juego está obteniendo cada vez más beneficios en nuestro país, todo ello ‘gracias’ a las personas con adicción al juego”, aseguró el funcionario en un comunicado de prensa.
"La publicidad sobre el juego se nos dispara desde todos los lados cada día y fomenta estas adicciones, también entre los jóvenes. Más de 100.000 jugadores muestran un comportamiento problemático en el juego y un tercio de ellos ya tiene adicciones graves", afirmó Van Quickenborne.
Los datos aportados por el Ministro fueron provistos por un informe del Centro Flamenco de Expertos en Alcohol y Otras Drogas, en el que se descubrió que los jugadores problemáticos financian hasta el 40% de la facturación de las empresas de juego. Los últimos números disponibles del sector son de 2019 y evidencian que se gastó un total de 2.000 millones de euros (2.100 millones de dólares) en juegos de azar. En este estudio también se aseguraba que el 64% de la población adulta ha probado el juego al menos una vez al año. Durante la pandemia del COVID-19, la demanda del juego online aumentó un 43%.
Cerca del 40% de los jugadores online son menores de 26 años, y casi el 70% son menores de 39 años. A partir de esto, Van Quickenborne afirmó que el aumento de la popularidad es el resultado de "la multitud de publicidad que llega a la población a través de diversos canales", que provocó "una mayor aceptación social". "A partir de ahora, la filosofía es que sólo las personas que quieran apostar y busquen activamente información sobre los juegos de azar", comunicó el Ministro de Justicia.
Vincent Van Quickenborne, Ministro de Justicia de Bélgica.
Si bien los juegos de azar están prohibidos para los menores de 18 años, la publicidad haría que ese sector esté más vulnerable, de acuerdo a los que defienden esta prohibición. Si bien las regulaciones sobre esto son muy estrictas desde 2018, Van Quickenborne asegura que no ha frenado el crecimiento exponencial de la publicidad del juego y que además crea una “zona gris” que es “explotada con avidez” por la industria.
Este proyecto de decreto ya ha sido aprobado por los seis ministros competentes, pero aún le resta recibir la aprobación de la Unión Europea y el dictamen favorable del Consejo de Estado para que pueda entrar en vigor.
Pero esta propuesta fue recibida con fuertes críticas por parte de la industria del juego. La Asociación Belga de Operadores de Juego (BAGO), confirma que esta prohibición no beneficiará al consumidor y que, en lugar de eso, dificultará al usuario a la hora de diferenciar entre operadores legales e ilegales. En referencia a una reciente encuenta de la Universidad de Gante, BAGO confirmó que uno de cada tres operadores que anuncian juegos de azar en redes sociales no tienen licencia en el país, por lo que no operarían de manera legal.
Por esto, la asociación advirtió que con la posible prohibición podría suponer un aumento del número de consumidores que juegan con los operadores sin licencia, que además no ofrecen medidas de protección.
Además, hicieron alusión a la excepción de la Lotería nacional de Bélgica en esta medida, que es la mayor anunciante de juego en el país, con cerca del 40% de todos los anuncios. "Los estudios demuestran, sin embargo, que ningún juego de azar está exento de riesgo y que, por ejemplo, los juegos de rasca y gana conllevan un riesgo similar al de las apuestas deportivas", respondieron desde BAGO. "Por lo tanto, cabe preguntarse si el Gobierno está tomando realmente una decisión en la que la preocupación por el consumidor es fundamental".
También criticaron al gobierno por no haber consultado previamente con el sector del juego antes de armar la propuesta. En lugar del una prohibición total, la Asociación Belga de Operadores de Juego propone desarrollar un marco legal general para asegurar la supervisión del mercado legal del país. Allí también estaría incluída la obligación de los operadores de supervisar el comportamiento de los jugadores, informar de manera activa a los usuarios sobre cualquier cambio en su comportamiento y ofrecerles la posibilidad de poner un límite a los gastos y hasta tomar descansos autoimpuestos.
"Hoy en día, cada vez más operadores legales están desplegando algoritmos e inteligencia artificial para identificar rápidamente los comportamientos de juego problemáticos emergentes y ofrecer soluciones a los jugadores, incluso aconsejándoles que se registren en la lista de autoexclusión", aseguró Tom De Clercq, presidente de Bago."Si queremos luchar eficazmente contra la adicción al juego, éste es el camino a seguir", agregó.