La renovación de la normativa que regula los juegos de azar en la región fue presentada por la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, con el objetivo de frenar la proliferación de comercios vinculados a los juegos de azar y las apuestas deportivas y evitar que los menores de edad accedan o tengan contacto con cualquier espacio de la industria.
Otra política nueva que se aplicará es la interconexión de los registro de autroprohibición, evitando que quienes estén dentro de registro de interdicciones de otras regiones españolas, también figuren como vedados para ingresar a los locales de juego de Ceuta.
Respetando el límite de uno cada 16 mil habitantes, los nuevos salones de juego deberán "de estar a una distancia a pie o poligonal superior a 100 metros respecto de otro local específico de apuestas o salón de juego, guardería, centro de Educación Infantil o de enseñanza no universitaria a excepción de los de personas adultas", establece la nueva normativa.
Todos los locales que hayan abierto previamente a esta nueva legislación, tendrán 10 años como plazo para relocalizarse en un lugar acorde a lo votado por el Pleno de la Asamblea de Ceuta.
Las Disposiciones Transitorias incluidas en la propuesta también establecen que las empresas hosteleras autorizadas podrán seguir explotando terminales de apuestas, aunque la instalación de estas "sólo podrá autorizarse en los locales específicos, casinos, bingos o salones de juego de tipo B".
Los salones tendrán nueve meses para incorporar "un servicio de control de admisión a la entrada para identificar a los usuarios que accedan y registrarlos con la presentación de DNI, NIE o pasaporte".