Jorge Bermúdez, Contralor General de la República, manifestó su imposibilidad de fiscalizar el fideicomiso ciego del Presidente Sebastián Piñera, hablando sobre el controvertido Caso Enjoy que envolvió al mandatario.
Cabe recordar que hace algunos meses se conoció que la Superintendencia de Casinos habría favorecido a la empresa Enjoy, lo que podría responder a intereses económicos de dos administradoras del fideicomiso ciego de Piñera.
Ante esto, Bermúdez aclaró que han solicitado la información y “en los tres casos era coincidente en que no hubo comunicaciones entre el mandante y el mandatario, por lo tanto, hasta ahí podíamos llegar. Eso es todo lo que podíamos hacer”.
“No es posible hacer una relación de causalidad que actúan autónomamente (…) no resulta posible porque la Contraloría no puede meterse en las inversiones de BTG o Moneda Asset para poder determinar si esas inversiones que estaba haciendo eran recursos o no del Presidente”, añadió.
En ese sentido, el Contralor aseguró que no se pudo llegar al fondo del asunto para saber si el Presidente Piñera incurrió en ilícitos. “Hoy con el fideicomiso de Piñera ni es fiscalizable, sólo tenemos la facultad de poder pedir información, pero yo no puedo decir si lo que me está diciendo esa empresa se condice o no con una realidad. Yo debería tener medios de contraste, poder decir: A ver muéstreme sus correos electrónicos o dónde está haciendo las inversiones; pero todas esas facultades no las tenemos nosotros. Si una persona quiere tener como instrumento el fideicomiso ciego, evidentemente tiene que ser fiscalizable, y en este momento no está siendo fiscalizable”, explicó.
Además, recordó las declaraciones del ministro vocero de gobierno, Jaime Bellolio, quien aseguró tajantemente que el fideicomiso de Piñera no incurrió en algún ilícito. Para Bermúdez, es imposible que él tenga esa información. “No puede ni afirmar, ni negar (…) Si hubiésemos citado a Bellolio no habríamos llegado a mucho más”, expresó.
Bermúdez, además, reveló que “uno de los problemas que tenemos en el Estado chileno es que en general los funcionarios, independiente del nivel jerárquico porque mientras más arriba peor, no tienen exclusividad en sus funciones. Por lo tanto, pueden ser directores de una empresa y miembros de un consejo, por ejemplo, que tiene que decidir cosas importantes”.
“Por cierto que en Chile hay corrupción y la verdad es que hay mucha más de la que pensábamos que había (…) Cuando llegué al cargo tenía una percepción mucho más idealizada de lo que es la situación de la integridad de nuestro país, pero cuando uno empieza a hacer su pega, empiezas a encontrarte con que hay muchas cosas que no tiene explicación, el ejemplo que acabo de dar, de no tener acceso a las cuentas de los servicios, no tiene explicación. No tiene una explicación lógica y así sucesivamente, uno puede dar varios ejemplos, en los que la legislación se quedó claramente atrás”, añadió.