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18 de Septiembre de 2021

Estados Unidos

Empresas de juegos de azar aportaron US$ 52 millones a propuestas electorales en la Florida

Empresas de juegos de azar aportaron US$ 52 millones a propuestas electorales en la Florida
Grandes empresas hacen sus apuestas a las campañas electorales en la Florida, buscando ampliar el negocio en el estado.
Estados Unidos | 15/07/2021

Alentados por un enorme acuerdo de juegos de azar con la Tribu Semínole de la Florida, tres gigantes del juego de fuera del estado —Las Vegas Sands, FanDuel y DraftKings— han destinado US$ 37 millones a lo que parece ser un intento por impulsar iniciativas en las boletas electorales para influir en el futuro de las apuestas deportivas y los juegos de casino en la Florida.

U

na cuarta empresa, propietaria del casino Magic City, con sede en la Florida, creó en junio un comité político llamado People Against Regulatory Legislation Addressing You (PARLAY) y le entregó US$ 15 millones para fines aún por determinar.

La repentina asignación de casi US$ 52 millones a contribuciones políticas de un solo sector no tiene precedentes en la Florida, pero fue el resultado de una nueva ley aprobada por los legisladores y firmada por el gobernador Ron DeSantis este año, que limitó las contribuciones para los esfuerzos de recolección de firmas en las iniciativas de votación a US$ 3.000 por entidad a partir del 1 de julio. En un intento de evitar el límite de las contribuciones, las empresas de los juegos de azar hicieron por adelantado sus contribuciones, emitiendo generosos cheques antes de la fecha en que entra en vigor la ley.

Ahora que poderosas entidades de los juegos de azar tienen comités políticos con millones de dólares que pueden usar antes de las elecciones de 2022, han comenzado a salir a la luz detalles de cómo esperan operar o entrar al lucrativo mercado de juegos de la Florida:

FanDuel y DraftKings emitieron cheques de US$ 10 millones a Florida Education Champions, el comité político que respalda una iniciativa electoral para 2022 en la que se pide a los electores que autoricen las apuestas deportivas online en todos los juegos parimutales de la Florida, en los estadios deportivos profesionales y en cualquier otro lugar del estado que use una plataforma de apuestas deportivas móvil.

Los dos gigantes internacionales de las apuestas deportivas fueron excluidos de un acuerdo a 30 años sobre los juegos de azar de 30 años y US$ 500 millones anuales alcanzado por el gobernador y la tribu Semínole de la Florida y ratificado por los legisladores estatales en mayo. El acuerdo está pendiente de la aprobación del Departamento del Interior de Estados Unidos, que rige los juegos de azar de las tribus.

Los reguladores federales tienen 45 días desde la presentación del acuerdo para tomar una decisión. La oficina del gobernador dijo que el acuerdo fue enviado a la agencia el 3 de junio, lo que significa que la decisión pudiera llegar este mismo mes.

Pero el participante sorpresa que surgió el lunes, el día en que debían presentarse los informes de financiación de campaña en la División de Elecciones de la Florida, es la Las Vegas Sands Corporation, que estudia la posibilidad de comprar una licencia de juegos de azar a un parimutual y conseguir la aprobación de los electores para ofrecer apuestas deportivas, máquinas tragamonedas o juegos de casino, dijeron varias fuentes del sector al Miami Herald.

Sin embargo, la nueva ley que todos intentaron evitar nunca entró en vigor. El 1 de julio un juez federal bloqueó temporalmente el límite de las contribuciones para las campañas de petición, después que la Unión Americana de Libertades Civiles y tres comités políticos presentaron una demanda para anular el límite de las contribuciones, argumentando que sofocaría la capacidad del público para enmendar la Constitución del estado a través del proceso de iniciativa electoral. Se espera que el Estado recurra.

Pero la llegada de tanto dinero a las arcas políticas de la Florida para ampliar los juegos de azar subraya una nueva realidad: el mercado turístico internacional del estado tiene un enorme atractivo para la industria global de los juegos de azar. Una ley de 2018 exige que la expansión de los juegos de apuestas obtenga la aprobación de los electores en todo el estado. Y la facilidad con la que el acuerdo de juegos de azar entre la tribu y el estado fue aprobado por la conservadora Legislatura de Florida, que hasta ahora había sido reacia al juego, marca un cambio de actitud en el Estado del Sol.

“Cada vez que hay una expansión de los juegos de azar en la Florida, conduce a una mayor expansión de los juegos de azar”, dijo John Sowinski, director de No Casinos, que encabezó la campaña de la Enmienda 3 en 2018 que hizo ilegal la expansión de los juegos de azar en la Florida sin la aprobación de los electores. “El acuerdo ha abierto las compuertas para que todo el mundo lo consiga todo ahora”.

Pero incluir una medida en la boleta a tiempo para las elecciones de 2022 será una empresa enorme. Los legisladores de la Florida han prohibido a las empresas de recogida de peticiones que paguen a los recolectores de firmas. Hay un número limitado de empresas que capaces de recoger las firmas. Y la participación récord en las elecciones de 2020 significa que se necesitan más firmas que nunca para la fecha límite de febrero.

Las Vegas Sands está controlada por Miriam Adelson, la esposa del difunto presidente ejecutivo de la empresa, Sheldon Adelson. La pareja simpatizó desde el principio con DeSantis. En marzo, Las Vegas Sands vendió sus propiedades en Las Vegas y anunció que está buscando expandirse a otros estados. La empresa lleva mucho tiempo interesada en entrar en el mercado de casinos de la Florida, pero nunca pudo convencer a la Legislatura estatal de de aumentar el número de licencias de casinos, y no contrató a ningún cabildero durante el período legislativo pasado.

A finales de junio, Las Vegas Sands donó US$ 17 millones a un comité político de reciente creación, Florida Voters in Charge, que aún no ha explicado sus intenciones, según las declaraciones presentadas el lunes por la División de Elecciones de la Florida.

“Estamos contemplando varias opciones sin intención de violar el acuerdo de reparto de ingresos recientemente aprobado”, dijo Sarah Bascom, portavoz del grupo. “Nuestro donante inicial, Las Vegas Sands Corporation, lleva mucho tiempo interesado en la Florida y esperamos compartir más sobre el esfuerzo de Florida Voters in Charge en las próximas semanas y meses”.

Se rumorea que Sands está interesado en operar un casino en la Florida, ya sea asociándose o comprando a una entidad que ya tenga el permiso. A principios de marzo, Miriam Adelson visitó Tallahassee y se reunió con DeSantis en el momento que el gobernador se reunía con los propietarios de parimutuales de la Florida sobre su papel en el acuerdo de juego, según los detalles de su avión privado obtenidos por el Miami Herald y entrevistas con fuentes involucradas en las reuniones.

El acuerdo sobre los juegos de azar firmado por la tribu Semínole y el gobernador dejaba la puerta abierta a que los electores aprobaran casinos adicionales en la Florida. Decía que siempre que un nuevo casino estuviera a 100 millas de cualquier otro de la tribu y tuviera el consentimiento de la tribu, y en los Miami-Dade y Broward si el nuevo casino no está a 15 millas del Hard Rock Casino de la tribu, cerca de Hollywood, no infringiría el acuerdo.

Se considera que los lugares más probables para la expansión de los casinos en el sur de la Florida son el Fontainebleau Resort de Miami Beach y el Trump Doral Resort de Doral, ambas comunidades con gobiernos locales que han aprobado ordenanzas que prohíben los casinos. Pero Adelson también ha entablado conversaciones con parimutuales en otros lugares de la Florida, como el Melbourne Greyhound Track y el Best Bet Jacksonville, ambos clientes del cabildero Nick Iarossi, quien en el pasado también ha representado a Las Vegas Sands.

A diferencia del acuerdo de 2010 entre la tribu y el estado, el negociado por DeSantis permite transferir una licencia existente sin infringir el acuerdo. Para obtener una licencia para ofrecer apuestas deportivas o juegos de casino en esos locales, Adelson necesitaría la aprobación de los electores de todo el estado en virtud de la Enmienda 3.

Iarossi dijo que crearon Florida Voters in Charge para buscar firmas una vez que decidan cómo será la propuesta de expansión del juego. “Hay conversaciones en curso, pero hay múltiples versiones de lo que se puede presentar”, dijo. “Todavía no hemos presentado nada”.

Gary Bitner, portavoz de la tribu Semínole, declinó hacer declaraciones sobre la operación de Las Vegas Sands, excepto para decir: “La tribu Semínole y Seminole Gaming quieren saber más al respecto”. Sin embargo, dijo que la tribu se opone enérgicamente a la enmienda constitucional propuesta por FanDuel y DraftKings que legalizaría las apuestas deportivas fuera del acuerdo de la tribu con el estado.

“Se trata de millones de dólares corporativos de fuera del estado para intentar manipular al pueblo de la Florida, que es más inteligente que eso”, dijo Bitner. “Creen que pueden comprar su entrada en el estado. Nuestro equipo pretende usar sus ingresos en la Florida para proteger los intereses del pueblo del estado”.

Si la iniciativa consigue suficientes firmas y llega a la boleta electoral de 2022, y si es aprobada por 60% de los electores, socavaría la parte del acuerdo que da a la tribu la oportunidad de llegar a acuerdos con los parimutales existentes para operar las apuestas deportivas en sus instalaciones, haciendo que todas las transacciones pasen por los servidores de la tribu.

A cambio de la oportunidad exclusiva de gestionar todas las apuestas deportivas en la Florida, la tribu daría al estado unos US$ 100 millones al año de los US$ 500 millones que garantiza en pagos de reparto de ingresos.

La constitucionalidad del lenguaje de las apuestas deportivas en el acuerdo es es el blanco de una demanda federal presentada por el propietario del Magic City Casino, West Flagler Associates, propiedad de la familia Havenick, una de las empresas de parimutuales más antiguas de la Florida.

Los Havenick sostienen que el acuerdo que autoriza las apuestas deportivas fuera de las tierras tribales de la Florida infringe la Ley de Regulación de Juegos Indígenas y la demanda pide al tribunal que impida la aplicación de las apuestas deportivas en virtud del acuerdo con el estado.

En un esfuerzo por proteger sus intereses, West Flagler Associates creó el comité político, People Against Regulatory Legislation Addressing You, presidido por Isadore “Izzy” Havenick, vicepresidente de asuntos públicos.

“El comité se formó para asegurar que nuestra empresa familiar y otras empresas familiares multigeneracionales no queden excluidas de ninguna conversación que puedan afectarnos”, dijo Havenick. “Sabemos que hay empresas nacionales que ven el potencial de nuestro estado y creemos que todos deberíamos trabajar juntos para dar el mejor producto a la gente de la Florida de forma inclusiva”.

En una entrevista, Havenick no negó que los US$ 15 millones reservados para el comité político pudieran usarse para redactar una enmienda constitucional que pudiera relacionarse con otros intereses de parimutuales. Su difunto padre, Fred Havenick, ayudó a lanzar una campaña que llevó a los votantes a aprobar las máquinas tragamonedas en los condados Miami-Dade y Broward en 2004 Las multimillonarias contribuciones políticas de Las Vegas Sands, FanDuel, DraftKings y West Flagler Associates son hasta ahora las mayores realizadas durante el ciclo electoral de 2022 en la Florida, según los registros de financiación de campañas.

Solo dos contribuciones políticas en la última década han sido mayores que las realizadas por las empresas de juegos de azar. En 2014, el ex gobernador Rick Scott emitió un cheque de US$ 27,5 millones a su comité político, Let’s Get to Work. Y en 2018, la Marsy’s Law for All Foundation gastó US$ 18 millones en financiar la iniciativa electoral que creó una carta de derechos para las víctimas de delitos.

Se necesita dinero y tiempo para conseguir que se aprueben medidas electorales en la Florida. Aunque la Enmienda 3, la aprobación de la ampliación de los juegos de azar por parte de los electores, fue aprobada por 71% de los votantes en 2018, el esfuerzo llevó a los partidarios cinco años y US$ 46 millones.

Un portavoz de Florida Education Champions, que cuenta con el apoyo de FanDuel y DraftKings, dijo que las empresas planean seguir recaudando dinero mientras la ley que limita las contribuciones se impugna en los tribunales. “El comité de Florida Education Champions seguirá cumpliendo la ley en vigor”, dijo Christina Johnson, portavoz del grupo.

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