En una carta enviada al Diario La Tercera, de Chile, el abogado Ruperto Pinochet Olave, detalló que si hay deudas pendientes entre el Casino de Talca y centro comercial Plaza Maule “es precisamente lo que ambas partes discuten ante un juzgado civil de Santiago, por decisión del Mall, quien demandó”.
“El Casino de Talca se encuentra impedido de funcionar desde marzo de 2020 por disposición de la autoridad -explicó el letrado que representa al casino-, no obteniendo ningún ingreso desde esa fecha. Aún así, se encuentra al día en el pago de sus gastos comunes ascendentes a más de $ 7 millones mensuales”.
“Si el Casino le hubiera arrendado a cualquier otra gran superficie en Chile a un arrendador con más empatía en la pandemia, debería $ 0 pesos. Es un hecho de sobra conocido que los otros Malls han decidido no cobrar el 100% de la renta a los arrendatarios que están impedidos de ejercer su actividad, y un 50% a los locatarios que lo hacen con restricciones de aforo”.
En relación a las declaraciones que aparecen en la prensa chilena, Pinochet Olave deslizó una acusación al destacar que le “resulta especialmente llamativo que los abogados contratados por el Mall pertenezcan a la oficina de Ricardo Abdala, quien a su vez, es presidente de la Asociación del rubro y asesor de otras cadenas de casinos del país, siendo el conflicto de intereses patente, sobre todo si se considera que estamos próximos a iniciar un nuevo proceso de licitación de los casinos del país”.
Por último, el abogado destacó que el “Casino de Talca hace presente su correcto proceder, así como el respeto irrestricto a las resoluciones de los tribunales de justicia, reiterando su disposición al diálogo para alcanzar una solución razonable que evite perjuicios a sus trabajadores, así como a la comunidad maulina, a la que por disposición de la ley apoya con recursos económicos desde el año 2008”