El presidente de Cejuego, Alejandro Landaluce, calculó que la facturación del sector del juego en españa retrocedió un 55% y analizó que, "siendo optimistas", no se recuperarán hasta dentro de dos años.
"Fuimos cerrados los primeros y nos abrieron los últimos", explicó en una entrevista de Cinco Días Landaluce, quien confirmó que espera que las empresas pueden garantizar su sostenibilidad hasta que termine la pandemia, y explicó lo arduo que fue este año para la industria: "Estuvimos cerrados todo un trimestre. Y en la desescalada y sucesivas olas hemos tenido condiciones draconianas: restricciones de aforo, de horarios, toque de queda. Y dependemos en buena parte de la hostelería, que también ha estado cerrada".
El representante del sector explicó que muchas empresas están acudiendo a la Justicia para reclamar por la responsabilidad patrimonial por los cierres y restricciones que aprobaron las Administraciones, para pedir el reembolso de las tasas de juego autonómicas cobradas aun con la actividad suspendida, y por haber sufrido medidas no aplicadas a otros sectores de actividad. "Hay una responsabilidad patrimonial muy importante y se va a exigir", adelantó Landaluce, quien además detalló que las demandas se están haciendo de forma particular y no a través de Cejuego.
La crisis laboral del sector también fue parte de lo expuesto por el empresario. "Somos uno de los sectores más afectados por el número de ERTE. Y habrá que ver cuántos de esos empleos podrán mantenerse cuando acabe la pandemia", detalló.
“Ni en Madrid ni en España hay un problema con el juego", destacó Landaluce por las discusiones políticas y electorales que buscan instalar muchos candidatos para sumar algunos votos. "Se pueden decir cosas en campaña, pero no se puede ir contra una actividad que es legal", concluyó.