Los casinos y salones de juego de Lima mantendrán sus puertas cerradas hasta que los contagios por la pandemia de COVID-19 bajen, o se disponga alguna normativa que los avale.
La industria del azar no estuvo contemplada en las aperturas programadas que el Gobierno peruano determinó para marzo, y que involucra a centros comerciales, restaurantes, peluquerías. Además, el nuevo toque de queda será de 21 a 4 y habrá inmovilización obligatoria los domingos.
Los establecimientos de juegos no son el único rubro restringido, ya que cines, gimnasios, iglesias y centros de culto, y el público en las actividades deportivas, también están vedados.
Todas las medidas apuntan a las regiones de riesgo extremo, como la Lima Metropolitana.