El director de la cámara empresarial CeJuego, Alejandro Landaluce, cuestionó la tributación que el sector tiene que hacer aun teniendo clausurados sus establecimientos. "Si te cierran la actividad no tiene sentido que te cobren el impuesto", explicó. No descartan llevar a la Justicia el reclamo, aunque aclararon que todavía lo están estudiando.
"El sector del ocio está golpeado por criterios ideológicos y no sanitarios", destacó Landaluce en una entrevista con el sitio Merca2, quien agregó que "los locales de ocio presencial no cuentan en los planes de desescalada", algo que calificó como "una inseguridad jurídica tremenda".
El representante de la industria que genera 36 mil empleos directos y 6 mil indirectos a partir de la hostelería en Cataluña, aseguró que "no hay un horizonte claro para los trabajadores" y que están pagando por algo que no los dejan hacer. "Es una catástrofe a nivel de empleo y sostenibilidad", indicó, a la vez que garantizó que "los bingos o casinos tienen muy poca incidencia en los contagios, de tan sólo el 1,5%", un número que es "diez veces menor" que en "otros sectores que no cuentan con restricciones tan severas".
"De los último once meses, siete hemos estado cerrados. El impuesto directo se sigue cobrando y no hay una bonificación" desde octubre del pasado año, detalló. "En los últimos cinco meses no se han especificado bonificaciones", agregó, y se preguntó "¿por qué lo cobran?" dada esta situación.
"Cumplimos con todas las medidas y realizamos controles muy exigentes. Tenemos inspección de acceso en todos los locales de juego", enfatizó Landaluce, mientras que ratificó que esto permite un mejor rastreo de posibles contagiados: "queda el registro y se pueden entregar los datos".
"Queremos que los Tribunales nos den la razón", porque "ahora no tiene sentido que nos cobren impuestos estando cerrados", finalizó.
El Gobierno catalán obliga a los bingos a pagar un tipo impositivo general del 25%, y del 30% si la modalidad es electrónica. A los casinos, el tipo general alcanza el 20% del total de ingresos, algo que los primeros meses de pandemia de Covid-19 había sido suspendido.