Las redes sociales se inundaron de videos y comentarios sarcásticos luego de que ayer demolieran a través de una implosión controlada el emblemático casino Trump Plaza Hotel de Atlantic City, el cual estaba cerrado desde 2014 y pertenecíó al expresidente de EE.UU. Donald Trump hasta que fue comprado por el empresario Carl Celian Icahn, quien financió la campaña electoral del líder republicano.
El establecimiento había sido inaugurado en 1984 y representó en aquel entonces el gran salto del magnate norteamericano al mundo de los juegos de azar, que se consolidó en 1988 con la fundación de la firma Trump Entertainment Resorts, Inc., que se encargó de construir muchos otros espacios de ese tipo tanto en esa ciudad como en Las Vegas.
La decisión de derribar edificio fue porque alteraba los planes urbanísticos de la zona.