Estados Unidos

Sheldon Adelson prepara medidas de presión para llevar casinos a Texas

Las especulaciones sobre los planes de Adelson crecieron en las últimas semanas cuando Las Vegas Sands contrató a 10 lobbistas que tienen importantes contactos en el Capitolio.
15-12-2020
Estados Unidos
Tiempo de lectura 4:46 min
Las Vegas Sands, el imperio de casinos manejado por el megadonante del GOP (Grand Old Party o Partido Republicano), Sheldon Adelson se ha puesto como objetivo la legalización de los casinos en el estado, con un grupo de poderosos lobbistas para la próxima sesión legislativa.

De acuerdo con Andy Abboud, principal lobbista de Las Vegas Sands, la empresa pensaba en Texas como una de las pocas oportunidades de expansión, junto con lugares como Japón, Brasil y Nueva York.

El imperio de casinos manejado por el megadonante del GOP Sheldon Adelson ha generado un grupo de poderosos lobbistas para las sesiones que comienzan en enero.

“Creemos que Texas es un destino global, y uno de los potenciales mercados más importantes de todo el mundo”, dijo Abboud durante una conferencia presentada por la asociación Texas Taxpayers and Research Association. “Texas es considerada una gran joya en bruto que aún espera por ocupar un lugar en la historia de la hotelería y el juego”.

El martes, durante más de media hora, Abboud dio un fuerte discurso a favor de legalizar las apuestas en casino en Texas, haciendo énfasis en dar claridad acerca de la reciente especulación de que Las Vegas Sands estaba apuntando al estado, reportó Texas Tribune. Propuso “un número limitado de resorts en Texas”, en grandes ciudades o cerca de ellas, que no buscarían replicar a Las Vegas sino que se “ajustarían a la infraestructura existente”.

Dijo que un “marco normativo estricto” sería un “requisito absoluto”. También instó a los legisladores a “requerir 1, 2 o 3 mil millones de dólares en las licitaciones, de esta forma solo tendremos a las mejores empresas entre los licitantes, y estarán legalmente obligados a construir un establecimiento increíble”.

El interés de Las Vegas Sands en Texas sale a la luz luego de las elecciones de noviembre en las que Adelson y su esposa, Miriam Adelson, figuraron entre los mayores aportantes a la exitosa campaña de los Republicanos por mantener su mayoría en el congreso del estado. La pareja donó USD 4,5 millones en septiembre a una cuenta de Texas afiliada al comité Republican State Leadership Committee, el grupo republicano más importante involucrado en la carrera por el congreso.

Los anteriores intentos por legalizar las apuestas en casinos en Texas no han prosperado, aunque la sensación podría ser distinta en esta oportunidad en que los legisladores se enfrentan a un recorte al presupuesto de USD 4,6 mil millones. Esto ha generado especulación sobre nuevas fuentes de ingresos, incluso los “impuestos pecaminosos” como la legalización de las apuestas en casinos y la marihuana.

“Son generadores de puestos de trabajo, contratan muchos empleados adicionales, tienen un impresionante poder de compra”, dijo Abboud sobre los casinos. “Aunque también son grandes generadores de ingresos por impuestos”.

Los líderes del estado han demostrado poca apertura a más juego en Texas, y aún menos en las apuestas en casinos. En 2015, el gobernador Greg Abbott dijo que apoyaba “fervientemente” las restricciones al juego de Texas mientras prohibía a los oficiales de lotería seguir explorando juegos de apuestas deportivas.

El estado tiene algunas de las leyes de apuestas más estrictas del país, pero hay algunas excepciones donde se permite practicarlas, como los bingos, la lotería estatal, y las carreras de caballos o galgos. A través de fallos judiciales y leyes de la década de 1980, tres comunidades nativoamericanas operan casinos con juegos limitados - en Eagle Pass, El Paso y Livingston.

Las especulaciones sobre los planes de Adelson crecieron en las últimas semanas cuando Las Vegas Sands contrató a 10 lobbistas que tienen importantes contactos en el Capitolio. Entre ellos personas como Gavin Massingill, jefe de personal del vocero saliente del Congreso Dennis Bonnen, de Angleton; Drew DeBerry, antiguo empleado de Abbott; Karen Rove, esposa del veterano estratega republicano Karl Rove; y Mike Toomey, jefe de personal de dos exgobernadores.

Toomey abandonó su labor como lobbista a principios de año para ser director operativo del grupo Strike Force to Open Texas de Abbott, que se enfoca en la reapertura de negocios durante la pandemia del coronavirus.

Si bien Abboud habló efusivamente el martes sobre el potencial de Texas de convertirse en un destino mundial de apuestas en casino, también buscó mantener las expectativas bajas en lo que respecta al impacto fiscal de la industria.

“Debemos ser claros”, dijo Abboud. “No pretendemos decir que vamos a resolver todos los problemas económicos del estado. Vamos a ayudar a diversificar la economía por la amplia gama de impuestos que pagamos”.

En Texas, por ejemplo, las apuestas en casinos podrían ser un resguardo frente a la volatilidad de las industrias del petróleo y el gas, dijo.

Cuando le preguntaron si Las Vegas Sands notó que los estados son más permeables a los casinos si sus ingresos tienen destinos como la educación pública, Abboud dijo que la empresa no tenía una posición sobre esto, y que creían que esa decisión corresponde a los legisladores.

El legislador Joe Deshotel, por Beaumont, presentó un proyecto en el último periodo que proponía a los votantes aprobar las apuestas en casinos en ciertas partes de la costa de Texas, como una forma de aumentar el financiamiento de seguros para quienes viven en la zona proclive a huracanes. La legislación de Deshotel llegó a la etapa de comités pero no avanzó más.

Deshotel presentó un proyecto prácticamente idéntico para el próximo periodo.

“Me genera mucho optimismo que un importante operador de casinos está interesado en Texas”, dijo Deshotel en un anuncio el miércoles. “No tiene sentido que los texanos envíen cientos de millones de dólares a otros estados. Sin mencionar los puestos de trabajo de calidad que se crearían”.

En el último periodo legislativo, el proyecto de Deshotel se encontró con oposición de grupos como los conservadores sociales de Texas Values y la comisión Texas Baptists Christian Life Commission. Un lobbista de la comisión, Rob Kohler, dijo el miércoles que sería “absolutamente imposible” bajo la ley federal que Texas encarara el plan de ser el destino limitado de apuestas del que habló Abboud sin abrir el estado a una avalancha de casinos como pasó en Oklahoma. Kohler también dijo que no veía cambios en la opinión de los legisladores acerca de las apuestas en casinos para el próximo periodo.

“Creemos que los legisladores, al igual que antes, van a reconocer que este tipo de oportunidad no trae desarrollo económico y que terminará por dañar al estado en lugar de favorecerlo”, dijo Kohler.

Texas Values reiteró su oposición el miércoles.

“No apoyamos la legalización de los casinos en Texas”, dijo Jonathan Covey, director legal del grupo. “No es bueno para la economía ni para las familias”.

Abboud remarcó el martes que la aprobación de los votantes es el primer paso en la visión de su empresa para Texas.

 “Lo único que va a pasar en la legislatura en el próximo periodo es que se pondrá en las boletas para que los votantes decidan”, dijo Abboud. “Y luego los empresarios y los grupos de la comunidad, además de los legisladores, deberán involucrarse en el proceso y asegurarse de que se haga de forma correcta”.

Al final de su conversación con Texas Taxpayers y Research Association, Abboud invitó a quienes tuvieran dudas a contactarlo. Dijo que su empresa es “un libro grande, amplio, abierto y transparente”.

“Estamos orgullosos de nuestro producto”, concluyó, “y queremos llevarlo a Texas”.

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