El representante en el estado de Chihuahua de la Asociación de Permisionarios Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuestas en México (AIEJA), Aarón Santoyo, solicitó a las autoridades que se deje de estigmatizar a los casinos como negocios de giro negro. "Son lugares de esparcimiento social, pero no se le da la importancia que se requiere pese a las pérdidas millonarias que han tenido", declaró a El Heraldo de Chihuahua.
Santoyo destacó que si bien es cierto que no han despedido trabajadores, los dueños adquirieron una deuda millonaria por préstamos y pagos pendientes a proveedores. Además si se mantiene el cierre, las fuentes laborales peligran. Son 19 las salas de juego que se encuentran en el estado de Chihuahua.
El representante de AIEJA consideró que las autoridades no priorizan a las salas de juego, "pese a que cumplen con todos los lineamientos que marca la ley y que trabajan bajo un marco jurídico regulado por la Secretaría de Gobernación". Reiteró la petición para que las autoridades sanitarias les permitan operar tal como lo hacen los casinos de otros estados.