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23 de Noviembre de 2020

En el marco de la pandemia de COVID-19

La crisis económica enciende el debate sobre la legalización del juego en Brasil

La crisis económica enciende el debate sobre la legalización del juego en Brasil
Además del aporte económico directo que podría ofrecer el juego, se suma la fuerte producción de empleo directo e indirecto que podría ofrecer a los Estados y Municipios que reciban emprendimientos.
Brasil | 09/11/2020

La regularización de los juegos, que ha vuelto a ser un tema de discusión en el Congreso, es discutida hace casi 30 años en Brasil, y se considera al PL 442/1991 una de las propuestas más antiguas en tratamiento en la Cámara de Diputados, que pretendía inicialmente legalizar sólo el “jogo do bicho”.

E

l principal argumento de los parlamentarios que se presentan a favor de la medida es la recaudación generada a través del pago de impuestos al juego legal, que reforzaría las arcas públicos en un momento de escasez de recursos. De esta forma, el abismo fiscal que espera al Brasil en 2021, con una deuda pública que alcanza el 90% del producto interno bruto (PIB) y un escenario de crisis económica agravado por la pandemia, revivió en el Congreso el debate sobre la legalización de las apuestas en el país, y la apertura de casinos en hoteles resorts, y la liberación de los juegos de azar en general, como el popular jogo do bicho, o la explotación de tragamonedas y bingos.

Además del aporte económico directo que podría ofrecer el juego, se suma la fuerte producción de empleo directo e indirecto que podría ofrecer a los Estados y Municipios que reciban emprendimientos.

“La generación de recursos por parte del juego podría ampliar el alcance de la llamada Bolsa Família, que 14 millones de familias reciben y podría alcanzar a 22 millones, además de aumentar el valor medio recibido de R$ 200 a R$ 300. Esto equivale a unos R$ 50.000 millones en recursos para costear el incremento del mencionado programa. Creo que los recursos recaudados deben ser usados en el área social, en programa de renta básica, pero esto depende de la gestión presupuestaria del gobierno. Para Brasil, lo que importa es tener la capacidad financiera para costear tal programa”, explicó el diputado Angelo Coronel.

Los opositores, por otro lado, advierten que la liberación del juego puede agravar los problemas de salud, con el alto costo de tratar a los jugadores problemáticos, además de aumentar la explotación sexual y la prostitución, o empeorar la seguridad pública.

También creen que la actividad minaría las acciones de lucha contra la corrupción, ya que en su valoración, los juegos pueden convertirse en herramientas de blanqueo de capitales, evasión fiscal y evasión de ingresos.

“Esta es la impresión de quienes piensan que el juego se legalizará y no estará muy regulado, lo que es un error. Con una fuerte regulación por parte de los órganos competentes, con restricciones sobre quién puede brindar la actividad y con el control del dinero, el riesgo de actividades ilegales es igual o menor que en otras actividades económicas sin tales controles. La autorización para explorar juegos la hará el gobierno federal, con limitaciones sobre quién puede explotar estas actividades, como regularidad fiscal, idoneidad y ausencia de condenas por lavado de activos, organización delictiva y delitos contra el sistema financiero” defendió Coronel.

Sólo en el Senado Federal hay cuatro propuestas sobre el tema. El más avanzado en la Cámara, listo para la agenda del Pleno, es el Proyecto de Ley del Senado (PLS) 186/2014, del senador Ciro Nogueira (PP-PI), que autoriza la explotación de “juegos de suerte”, online o presencial, en todo el territorio nacional, incluyendo casinos en complejos de ocio.

El texto, que fue desarchivado en 2019 y sufrió cambios en las comisiones, prevé regulaciones para el jogo do bicho, el videobingo, los bingos, los casinos en complejos de ocio integrados, los casinos en línea y las apuestas deportivas y no deportivas a través de la web. Las licencias para la explotación del juego de bingo y videobingo tendría una vigencia de 20 años, renovable por el mismo período, y sería responsabilidad de los Estados. Los casinos, en cambio, tendrán una vigencia de 30 años y podrán renovarse por períodos sucesivos.

En la misma línea, la PL 2.648/2019, del senador Roberto Rocha (PSDB-MA), autoriza la apertura de casinos en resorts. Para el texto, los casinos podrían funcionar en hoteles de alto nivel, que oferten servicios como spas, áreas para la práctica de deportes, clubes nocturnos, museos, galerías de arte, parques temáticos o acuáticos, locales para la realización de reuniones y eventos sociales, culturales o artísticos de gran porte, restaurantes, bares y centros de compras.

Para recibir la autorización de funcionamiento (otorgada por el Poder Ejecutivo Federal), según el proyecto, se dará prioridad a las ciudades o regiones ubicadas en áreas con peores indicadores socio-económicos, como el PIB, el ingreso per cápita, el Índice de Desarrollo Humano (IDH), el coeficiente de Gini (que mide la desigualdad de ingresos) o la tasa de desempleo.

“En mi informe sobre la PL 2.648 / 2019, propongo la legalización de todos los juegos, permitiendo más de 600 mil trabajos formales entre casinos, el jogo do bicho, los bingos, las tragamonedas... y una recaudación de más de R$ 50.000 millones, fuente de recursos para beneficiar a más de 22 millones de familias con un beneficio mensual de R$ 300; una fuerte supervisión operativa y financiera de los operadores de estos juegos; y el fomento de políticas públicas de juego responsable, evitando el juego por parte de personas con ludopatía”, explicó Coronel.

Se suma el PL 4.495/2020, del senador Irajá (PSD-TO), que permite la implantación de resorts con casinos para ayudar a expandir el turismo. Al igual que el proyecto de Roberto Rocha, la idea es promover el turismo con la construcción de una nueva infraestructura turística, ampliar y mejorar la visita internacional a Brasil y la participación en el mercado de ferias y eventos internacionales.

Pensando también en el turismo, pero con un sesgo ecológico, el PLS 595/2015, del ex senador Donizetti Nogueira, pretende utilizar el la apertura del juego para promover el ecoturismo y la protección ambiental en las unidades de conservación de la naturaleza en Brasil, compartido con hoteles casino autorizados para operar apuestas.

Según el proyecto, estas autorizaciones serían otorgadas a empresas que inviertan en desarrollo sustentable, protección ambiental, conservación de la biodiversidad e incentivo al ecoturismo.

El proyecto también crea el Aporte para la Intervención en el Dominio Económico en la operación de hoteles casino (Cide Verde), con una tasa del 18% sobre la diferencia entre la apuesta bruta y las primas pagadas a fin de año. El relator del texto en la Comisión de Asuntos Económicos (CAE) es el senador Fernando Bezerra Coelho (MDB-PE), quien propuso combinar esta propuesta con la de Ciro Nogueira.

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