El 1 de agosto estaba prevista en Inglaterra la reapertura de casinos, junto a otros rubros, como boleras y pistas de patinaje, y la reanudación de los espectáculos en lugares cerrados, los eventos deportivos con público y las bodas de más de 30 personas, pero estas aperturas se retrasarán al 15 de agosto.
Johnson anunció también que a partir del 8 de agosto, será obligatorio llevar mascarilla en algunos sitios cerrados de Inglaterra, entre los que ha mencionado museos, galerías, cines y lugares de culto.
Estas medidas se suman a las anunciadas a última hora del jueves por el Gobierno británico, para prohibir las reuniones sociales en domicilios de Mánchester y otras zonas de Inglaterra, argumentando que, "lamentablemente", las autoridades han detectado "un aumento en la tasa de transmisión" de la COVID-19.
El primer ministro británico consideró que el país debe "pisar el freno" de la reapertura social y económica, para mantener la pandemia bajo control. "Ya dijimos que podría haber nuevos brotes y ahora estamos viendo la luz de emergencia en el salpicadero, así que estamos respondiendo como debemos hacerlo", agregó.
Cabe señalar que el Reino Unido confirmó el jueves 846 nuevos contagios y otros 38 fallecidos, lo que sitúa los totales en 302.301 y 45.999, respectivamente, desde el inicio de la pandemia en el país.