“Seguimos esforzándonos por crear una gran sinergia al unir a estas dos compañías”, dijo el director financiero, Bret Yunker. “Lastimosamente eso significará realizar algunos despidos. Reducir el número de trabajadores siempre es un desafío. Nos comprometemos a hacerlo con la mayor compasión y transparencia posibles”.
Según informó el Las Vegas Sun, Yunker, que ocupó el rol de Director Financiero (CFO, por sus siglas en inglés) en Eldorado y ahora en Caesars Entertainment, no dio detalles sobre cuántos trabajos se eliminarían o qué sectores se verían afectados por las reducciones.
Antes de los despidos causados por la pandemia del coronavirus, Caesars tenía unos 30 000 empleados en Las Vegas, y unos 65 000 en el mundo. Eldorado tenía alrededor de 18 000 trabajadores.
Eldorado, una empresa radicada en Reno, anunció el lunes que firmó un acuerdo por $17 300 millones para adquirir Caesars, lo que la convertirá en la empresa de juego más grande del mundo. La empresa resultante es dueña y operadora de más de 55 casinos en 16 estados de Estados Unidos, entre ellos ocho resorts en el Strip de Las Vegas.
Yunker dijo que espera que la “fuerza de los catálogos combinados” ayude a continuar reabriendo los casinos que debieron cerrar durante la pandemia.
En Nevada, el gobernador Steve Sisolak ordenó el cierre de todos los casinos a mediados de marzo para ayudar a paliar la propagación del virus. Las reaperturas fueron autorizadas el 4 de junio.
“Tenemos la reapertura del Bally’s a fines de esta semana (jueves), así que estamos haciendo todo lo posible para reabrir establecimientos en Las Vegas y Nevada para ayudar a traer empleados de vuelta al trabajo”, dijo Yunker.
Caesars aún tiene dos establecimientos del Strip cerrados; Planet Hollywood y el Cromwell, el Rio, al oeste del Strip, ya retomó la actividad.
Aunque el coronavirus ha causado un gran daño a la industria del turismo, diezmando las ganancias de los casinos, Yunker aseguró que para Eldorado nunca fue una opción retirarse del acuerdo.
“Cuando te encuentras en esa situación, debes pensar en todo, pero nunca nos detuvimos”, declaró Yunker. “El razonamiento estratégico de la fusión, sin importar el panorama, siempre fue lógico para nosotros.
“Mientras tanto, va a ser un desafío”, continuó Yunker. “Una vez que podamos superar esto, Las Vegas será lo más único que haya. Somos muy optimistas por Las Vegas”.
Yunker reconoció que la empresa tiene una deuda de alrededor de $13 000 millones, además de obligaciones pendientes con VICI Properties y con otro fideicomiso inmobiliario.
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Pero ambas empresas “llegaron a la fusión con relativamente poca deuda, lo que es positivo”, dijo Yunker. “Es cierto que hay un incremento de las deudas como parte de la transacción, pero luego de años en la industria del juego, y habiendo llevado adelante cientos de transacciones crediticias, puedo ver un buque de guerra que va a generar flujos de dinero contra viento y marea.
“También generamos un gran nivel de liquidez para lidiar con cualquier incertidumbre operativa en el corto plazo. Nuestro portafolio de establecimientos, balances financieros y liquidez nos van a ayudar a superar esta crisis”, dijo.
Como ya habían mencionado autoridades de Eldorado, Yunker dijo que es posible que la nueva empresa venda uno de los establecimientos de Las Vegas.
“Lo estamos considerando desde que anunciamos la fusión en junio, pero todavía no hay novedades”, dijo Yunker. “Creemos que manejar más de 20 000 habitaciones, por lo menos desde el punto de vista estratégico, no es lo ideal en este momento. Vamos a seguir pensando en cuándo es el momento correcto para potencialmente desinvertir en una propiedad del Strip, probablemente en los próximos 12 a 18 meses. Esa decisión estará guiada en parte por lo que suceda en el mundo, en Las Vegas, y con el virus”.
Como parte del acuerdo para autorizar la fusión, la Comisión Federal de Comercio solicitó a Eldorado que vendiera propiedades en Lake Tahoe y Shreveport, Luisiana, para cumplir con normas antimonopolio.
A principios de este año, Eldorado también se comprometió a vender casinos en Misisipi y Misuri. Los legisladores de Indiana requirieron la venta de tres casinos para permitir que se lleve adelante la fusión.
La empresa resultante retiene el nombre y símbolo accionario de Caesars, pero presentó un nuevo logo el lunes.
“Caesars es una marca emblemática de esta industria. La razón por la que nos cambiamos el nombre es que no se puede encontrar un mejor nombre en el mundo del juego”, concluyó Yunker.
Yunker comentó que la nueva empresa se enfocará en el “servicio de estilo familiar” que los ha caracterizado desde que Don Carano abrió el hotel casino Eldorado en Reno en 1973.
El hijo de Carano, Gary Carano, es presidente ejecutivo de la junta directiva de la empresa fusionada, que incluye antiguos miembros de las juntas de Eldorado y Caesars.
Anthony Carano, hijo de Gary, es el presidente operativo de la nueva empresa, el mismo puesto que ocupaba en Eldorado. Tom Reeg, también de Eldorado, es el CEO de la compañía, aunque el antiguo CEO de Caesars, Tony Rodio, seguirá presente en un rol de asesor.
La nueva sede corporativa de Caesars será en Reno, aunque habrá una importante presencia corporativa en Las Vegas según informó Yunker.
El inversor multimillonario, Carl Icahn, ahora es el mayor accionista de la compañía; es dueño de más del 10% del nuevo Caesars. Icahn adquirió un gran paquete de acciones del anterior Caesars cuando la empresa salió de la prevención de quiebra en 2017.