Alberto Garzón se presentó ante la Comisión Mixta para el Estudio de los Problemas de las Adicciones del Congreso, y explicó las medidas puestas en marcha durante el estado de alarma y detalló los plazos y la aprobación del Real Decreto de Comunicaciones Comerciales de las Actividades del Juego.
Explicó que la Comunidad Europea avaló el texto que se remitió hace dos semanas, sin alegaciones de los grupos, y que será remitido al Consejo de Estado en septiembre para que, tras su visto bueno, vaya al Consejo de Ministros, por lo que prevé que se apruebe a mediados de octubre.
De esta manera, agregó Garzón, pasaremos "de la ley de la selva" a tener una regulación “enormemente estricta”, que se asemeja al decreto aprobado durante el estado de alarma y que tiene como finalidad proteger, principalmente, a los menores de las “consecuencias negativas” de los juegos de azar que provocan patologías similares a otro tipo de adicciones como las drogas.
En paralelo, Garzón remarcó que el real decreto representa un proyecto que aborda “de manera integral” la problemática de la publicidad sobre juegos y apuestas, y que se prohibirá hasta el 90% de los anuncios que existen, al tiempo que restringirá el horario a la madrugada y no permitirá que se publicite en ropa deportiva.
El ministro destacó que es necesaria una regulación “integral” para todos los ámbitos, y por ello se pondrá en marcha el Consejo de Políticas del Juego para ofrecer una respuesta “coordinada” entre la administración central y autonómica, ya que la normativa actual “es heterogénea” y no resuelve la problemática que genera, en determinado segmento de la población, “el juego presencial”.
Hizo además referencia a la “normalización” de un problema que afecta a zonas con “población vulnerable”, y recordado que “la laguna más grande” en materia de regulación se encuentra en el sector de las casas de apuestas presenciales.
El Ministerio de Consumo propondrá a las autonomías una mayor cooperación administrativa en “los registros de interdicciones de acceso al juego”, dijo Garzón. Sobre los datos de usuarios de juegos de azar y apuestas online, indicó que aumentaron de forma exponencial durante las primeras semanas de confinamiento, pero que la cifra se redujo en más de un 32% tras el decreto del Gobierno para la prohibición de las actividades de promoción, publicidad en radio y televisión en determinadas franjas horarias.
En cuanto a los videojuegos, Garzón comentó que su ministerio estudia un paquete de medidas sobre regulación de los “loot boxes o cajas botín”, que son pequeñas compras durante el juego a manera de incentivo, a las que tienen acceso los menores y que pueden generar “comportamientos compulsivos”, sin que los padres lo detecten. Consumo pretende establecer techos de gasto, poner límites a las “transacciones compulsivas e impulsivas” que generan algunos videojuegos y añadió que también se estudia la prohibición de que personas “famosas” publiciten las “cajas botín” de mayor precio, entre otras cuestiones.